Desde tiempos antiguos se sabe que el cannabis tiene efectos terapéuticos en muchas afecciones de la piel, conocimiento borrado por la prohibición y reflotado en los últimos años. Y una muy buena manera de aprovechar estos beneficios es preparar cremas de uso tópico.
¿Por qué usar cremas de cannabis?
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y cumple funciones clave como barrera protectora, reguladora y sensorial. Desde hace siglos, distintas culturas recurrieron al cannabis para tratar afecciones cutáneas, inflamaciones y dolores localizados, mucho antes de que existiera una explicación científica sobre sus mecanismos de acción. Ese uso tópico histórico hoy vuelve a cobrar relevancia a la luz de nuevos conocimientos sobre cómo interactúan los compuestos de la planta con el organismo.
En la actualidad se sabe que la piel cuenta con receptores del sistema endocannabinoide, principalmente del tipo CB2, involucrados en procesos como la respuesta inflamatoria, la regeneración celular y el equilibrio general del tejido cutáneo. Cuando los fitocannabinoides presentes en el cannabis entran en contacto con la piel a través de cremas o ungüentos, pueden interactuar con estos receptores sin generar efectos psicoactivos, ya que no ingresan al torrente sanguíneo en cantidades significativas.
La elaboración de una crema de cannabis parte de un principio simple pero fundamental: extraer los compuestos liposolubles de la planta en una materia grasa y luego integrarlos en una emulsión que permita una aplicación cómoda y eficaz. A diferencia de los ungüentos o pomadas, las cremas contienen una mayor proporción de agua, lo que les da una textura más liviana, facilita su absorción y resulta especialmente útil para el uso cotidiano sobre grandes superficies de piel.
Los preparados tópicos a base de cannabis son utilizados principalmente para aliviar molestias musculares y articulares, reducir inflamaciones localizadas, calmar irritaciones y acompañar el tratamiento de afecciones dermatológicas. Si bien la investigación científica continúa en desarrollo, la experiencia acumulada por cultivadores, pacientes y usuarios muestra que estas preparaciones pueden contribuir al bienestar cutáneo cuando se utilizan de manera responsable y complementaria.
En ese cruce entre saberes tradicionales, cultivo consciente y conocimiento moderno, las cremas de cannabis se consolidan como una de las formas más accesibles y seguras de aprovechar las propiedades de la planta. Prepararlas en casa permite, además, controlar la calidad de los ingredientes, adaptar la fórmula a cada necesidad y fortalecer el vínculo con una práctica que combina autocuidado, información y cultura cannábica.
¿Cómo se prepara la crema de cannabis?
Los componentes de las cremas tienen una acción más rápida. La crema es una mezcla:
> Entre un 20 y 40% de fase oleosa, es decir ceras o aceites vegetales.
> Entre un 60 y 80% de fase acuosa, es decir agua o infusiones de hierbas.
Al contener un gran porcentaje de agua es necesario usar en la preparación un emulsionante que facilite la unión de la parte acuosa con la parte oleosa. Una opción simple es usar para la fase oleosa cera lanette, es una cera vegetal que posee una gran capacidad como emulsionante.
INGREDIENTES
- Aceite de infusión herbal de cannabis 200 cm3
- Cera lanette sx 50 gr
- Agua 750 cm3
PREPARACIÓN
1. Preparar el aceite de infusión herbal de cannabis y reservar.
2. Derretir la cera lanette a baño maría, evitando que supere los 65 °C, mezclando hasta homogeneizar.
3. Una vez derretida la cera lanette, incorporar el aceite de infusión herbal de cannabis, mezclando hasta homogeneizar.
4. Calentar en otro recipiente el agua hasta que esté a la misma temperatura que la mezcla de cera y aceite. Esto es muy importante para facilitar su emulsión y que la crema quede bien. Una temperatura ideal de trabajo para esta etapa es 30 °C.
5. Incorporar el agua muy lentamente, mientras se mezcla, para homogeneizar el preparado. Dejamos enfriar y está lista para usarse.

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