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@potheadtv

Cómo el cannabis puede potenciar el placer sexual

Hasta hace algunos años, el placer sexual era tan condenado como la planta de cannabis. El puritanismo y su rigidez moral estuvieron tanto detrás de la quema de brujas como de los actores que impulsarían la prohibición del cannabis en el siglo XX.

En esencia, las leyes que restringieron los psicoactivos, en parte, se sostienen en una cosmovisión donde el placer corporal es sinónimo de perversión. Pero, fruto de su poder humano, lo reprimido retorna siempre. Y en los mercados regulados, el cannabis se perfila cada vez más como un afrodisíaco natural y muy eficiente.

Escenarios de goce

La relación entre el cannabis y la sexualidad no es un descubrimiento moderno. La historia de la planta como compañía en las instancias vinculadas al goce es bien extensa. Algunos de los registros históricos con los que hoy contamos ubican al cannabis como una planta afrodisíaca utilizada en la antigua India.

Hoy, en medio de los procesos reguladores, la ciencia empieza a mirar con mayor detenimiento algo que forma parte de prácticas populares cada vez menos ocultas.

En principio, la búsqueda de las investigaciones apunta a desentrañar la relación entre el sistema endocannabinoide y los aspectos físicos y psíquicos que se ponen en juego durante las relaciones sexuales.

Según diversos estudios científicos basados en encuestas, la mayoría de las personas responde que el cannabis les aumentó el apetito sexual o notaron mayor sensibilidad en su cuerpo, lo que lleva a un nivel mayor de placer.

Según diversos estudios científicos basados en encuestas, la mayoría de las personas responde que el cannabis les aumentó el apetito sexual o notaron mayor sensibilidad en su cuerpo, lo que lleva a un nivel mayor de placer.

La industria conoce el poderío sexual que puede producir la planta de cannabis y, por eso, ya se consiguen opciones a base de la planta para comenzar el juego erótico, como aceites para masajes, y supositorios anales con CBD. Uno de los más utilizados es el lubricante de cannabis. Una opción que también puede hacerse de forma casera siguiendo varios cuidados.

“Es distinto a los lubricantes tradicionales; el de cannabis genera otros estímulos en todo el cuerpo”, asegura Ella Sercovich, una cultivadora que usó lubricante cannábico por primera vez en California, EE.UU. “Estuve excitada por más tiempo, con mayor cantidad de orgasmos y más intensos”, cuenta. “Es excelente para la
masturbación”, agrega Sercovich.

En cuanto a la aplicación del lubricante de cannabis, primero hay que tener en cuenta que el efecto demora entre quince y veinte minutos. En el caso de los genitales femeninos, se debe colocar sobre la vulva y/o dentro de la vagina.

Por otro lado, el lubricante no tiene poder de absorción en el pene, por lo que no se percibirá la sensación generada por los cannabinoides. Mientras que sí resultará en caso de utilizarse en el ano. El lubricante de cannabis no debe
usarse con preservativos de látex porque el aceite de coco, la base con la cual se fabrica el estimulante, los rompe. Queda informarse bien y disfrutar.


Placer en el laboratorio

La influencia directa y cuantitativa del cannabis en el desempeño de la actividad sexual humana es uno de los grandes huecos en el conocimiento que posee la ciencia sobre la planta.

Hasta el momento, la mayoría de los fundamentos sobre sus potencial para incrementar el deseo y placer sexual se basan en los resultados de encuestas y algunos estudios aislados que sugieren una estimulación indirecta de los centros de placer del cerebro.

Entre los últimos trabajos, una encuesta realizada por la Universidad de British Columbia arrojó como resultado una asociación positiva respecto al uso de cannabis y la vida sexual.

El 52% de los encuestados afirmó usar cannabis para modificar la experiencia sexual, con un 58,9% que experimentó un aumento en el deseo. Para el 74% de los  participantes, el cannabis aumenta la sensibilidad al tacto y para el 65% incrementó la intensidad de los orgasmos.

Como extra, el 70% afirmó que podía relajarse más durante el sexo gracias al uso de marihuana, más de la mitad que podía concentrarse mejor y solamente el 4,7% de los usuarios encuestados manifestó que el cannabis empeoraba la experiencia sexual.

Una de las teorías sobre el mecanismo por el que el uso del cannabis puede influir sobre la actividad sexual se basa en la estimulación del núcleo accumbens derecho (el núcleo accumbens es conocido popularmente como el “centro del placer” del cerebro).

Un estudio realizado en República Checa en 2017 sostuvo esta teoría con la evaluación mediante resonancia magnética de la respuesta de esta área del cerebro a la exposición de material erótico visual en sujetos usuarios de cannabis esporádicos.

De acuerdo al estudio, un aumento en la prolactina modula la respuesta de esta área del cerebro, haciendo posible el diseño de terapias para tratar la baja o carencia de deseo sexual.