Si hay un postre característico y aclamado por todos es el alfajor. Por escándalo se trata del bocado más reconocido y pedido en Argentina. Se pueden encontrar en casi cualquier tienda con múltiples sabores y colores como de frutas (membrillo) o algún tipo de mousse, recubierto o no en chocolate o algún glaseado. También los hay hechos de manera artesanal o de forma industrial.
Es habitual que se coma en el desayuno o merienda, acompañado por una infusión o leche, pero incluso sirve como colación para endulzar y alegrar cualquier hora del día.
Históricamente, se cree que el bocado tal cual como se conoce hoy, es un primo del alfajor andaluz que a su vez éstos heredan de los árabes. Aunque en la actualidad no se asemeja en nada a sus predecesores.
El alfajor consta de dos tapas horneadas de tipo sableé y un relleno dulce, es simple pero sublime. No es un postre sofisticado aunque la relación que tienen los ingredientes lo hace un espectáculo para el paladar. Ésta golosina lleva elaborándose y consumiéndose desde tiempos coloniales, siendo hoy una tradición e ícono de la gastronomía rioplatense. Además, se utilizan como para hacer un regalo o souvenirs. Siempre es bienvenido un alfajor.
Ésta es una reversión del tradicional alfajor que, sumando la harina de cáñamo a la receta original, lo convierte en un dulce nutricional, siendo no sólo delicioso sino más saludable.
Receta (para 12 unidades)
Tiempo de elaboración: 45 minutos
Ingredientes:
Para la Masa:
*180 gr de manteca pomada
*160 gr de azúcar blanca
*Una cucharada de miel
*Ralladura de una naranja
*Ralladura de un limón
*60 gr de huevo (1 unidad)
*40 gr de extracto de malta o miel
*80 gr de harina de cáñamo
*300 gr de harina de trigo
*50 gr de almidón de maíz
*15 g de cacao semiamargo
*5 gr / 1 cucharadita de polvo de hornear
*2 gr / 1⁄2 cucharadita de bicarbonato de sodio
*Pizca de sal fina
*Una cucharada de vainilla
Para el Relleno:
*800 gr dulce de leche repostero (puede ser reemplazado por Nutella, pasta de pistacho o mermelada)
*Una medida de ron, gin o coñac (opcional)
Baño de chocolate:
*300 gr cobertura de chocolate semiamargo
*700 gr baño de repostería
Preparación:
Para comenzar, en una batidora -o de manera manual- blanqueamos la manteca con el azúcar (puede ser reemplazada por azúcar impalpable o mascabo) y la miel. Perfumamos con la ralladura de 1 naranja y de 1 limón. Agregamos esencia de vainilla y una pizca de sal fina. Agregamos los huevos y continuamos batiendo.
Después, tamizamos la harina, el almidón de maíz, la harina de cáñamo, el cacao semiamargo, el polvo de hornear y el bicarbonato de sodio. Incorporamos los secos tamizados a la mezcla y trabajamos la masa hasta que haya tomado una consistencia homogénea. Terminamos de unir con las manos, le damos forma de bollo y dejamos enfriar/reposar.
Una vez que la masa esté fría, la estiramos hasta obtener 5 mm de espesor. Cortamos las tapas de forma circular característica de 5 cm de diámetro. Las colocamos en una bandeja levemente enmantecada (para que no se peguen) y seguidamente la llevamos a un horno precalentado a 180°C durante 10 minutos.
Retiramos, dejamos enfriar y, luego, unimos las tapas con el relleno (tiene que tener consistencia media firme) previamente aligerado con ron. Posteriormente, bañamos con chocolate para cobertura derretido a baño maría.
Dejamos templar a temperatura ambiente y almacenamos por 24 hs en heladera para consumir y después a disfrutar.