Con ingredientes selectos o para aprovechar las sobras de la heladera, estos deliciosos burritos de acelga y repollo pueden acompañar cualquier momento del día. ¿Los amigos? Más que bienvenidos a explorar sus propias combinaciones.
Ingredientes
Para el pesto
Aceite de oliva 1⁄4 taza
Nueces de cajú 1 1⁄2 tazas
Ajo 1 diente
Limón 1 unidad
Tomates secos 1 taza
Albahaca fresca 1⁄4 taza
Cilantro fresco 2 cucharadas
Sal y pimienta a gusto
Para el relleno
Quinoa 1 taza
Morrones 2 unidades
Rúcula 1 atado
Repollo morado 1 taza
Brotes de rábano 2 tazas
Para el armado de los burritos
Acelga 12 hojas
Preparación de los burritos
1. Para acompañar este mambo de sabor llevar el aceite de oliva con el cannabis a baño maría por 40 minutos. Mientras tanto, hidratar los tomates con agua hirviendo, cocinar la quinoa en tres tazas de agua y asar los morrones hasta que la piel esté arrugada y un poco carbonizada; dejar enfriar, remover la piel cuidadosamente y cortar en tiras.
2. Con el aceite frío y filtrado procesar las nueces, el ajo y el jugo de limón. Sazonar y agregar los tomates hidratados bien escurridos y las hierbas frescas, y procesar una vez más hasta que todos los ingredientes se integren por completo.
3. Antes de empezar con el armado de los burritos, lavar la rúcula y el repollo, y cortarlo en tiras muy finas. Preparar las hojas de acelga recortando ligeramente el grosor del tallo de la base de la hoja, lavarlas, secarlas bien y extenderlas en una superficie plana. Untar la mitad de la hoja con un poco de pesto cannábico y empezar a rellenar en capas con una cucharada de quinoa, tiras de morrón, hojas de rúcula, repollo y un poco de brotes de rábano. Doblar los extremos de la acelga hacia adentro, enrollar hasta formar un buen troncho y servir con más pesto. Un llamado a la mesura al repartir los ingredientes: deben alcanzar para 12 porciones de pitadas crujientes.
Nutrición consciente: la hoja mágica
Presente durante todo el año, la acelga, de color vibrante y sabor terroso, está cargada de propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que en conjunto con el potasio y el magnesio benefician la salud cardiovascular, del sistema nervioso e, incluso, ayudan a combatir la anemia. Sus poderes emolientes y suavizantes favorecen especialmente el sistema digestivo; además, al ser una gran fuente de fibra ayuda a prevenir el estreñimiento y es muy útil para tratar la diabetes, ya que ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre. Es una gran fuente de calcio y vitamina K, nutrientes claves y que en cantidades adecuadas ayudan a mantener una óptima salud ósea, pero debe ser consumida con moderación por personas con problemas renales debido a su alto contenido en oxalatos (compuestos que pueden intervenir con la correcta absorción del calcio).
Se suelen consumir cocidas o salteadas, aunque las hojas más jóvenes y tiernas se pueden comer crudas en ensaladas, pero al elegirlas debemos asegurarnos de seleccionar hojas firmes y brillantes que no estén marchitas y que no tengan agujeros.
Algunos tips para preparar los burritos
-NO QUEMAR: Al cocinar marihuana es imprescindible hacerlo a temperatura baja. Conviene cocinar durante más tiempo a menor temperatura. A no más de 150 °C y evitar el microondas.
-REDUCCIÓN DE DAÑOS: Como se evitan los gases que se desprenden de la combustión, ingerir marihuana en lugar de fumarla es más saludable para el organismo.
-CANTIDAD: Cuando se administra cannabis por vía oral, durante la digestión el THC se metaboliza en otro compuesto, el 11-OH-THC, que produce efectos psicoactivos más potentes que el THC. Por ello, al ingerir cannabis es muy importante utilizar una dosis menor a la empleada al fumarlo o vaporizarlo.
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