Fragante y de una dulzura celestial, esta crema helada es un estupendo aliado para refrescar paladares y capturar sonrisas cuando el calor está alcanzando su máxima expresión.
Ingredientes (para 8 personas)
Para el helado
Agua 3⁄4 de taza
Almendras 1 taza
Dátiles 1 taza
Frutillas 2 tazas
Castañas de cajú 3 tazas
Limón 1⁄2 unidad
Para las frutillas
Frutillas 2 tazas
Azúcar moreno 2 cucharadas
Limón 1⁄2 unidad
Pimienta molida 1⁄2 cucharadita
Romero fresco 1⁄2 cucharadita
Para la base
Almendras 1 taza
Avellanas 1⁄2 taza
Dátiles 1 1⁄2 taza
Sal 1 pizca
Preparación de la crema helada
1. Para preparar esta delicia refrescante solo hay que anticiparse dejando en remojo por separado todos los frutos secos desde la noche anterior. Al momento de usarlos, lavarlos y escurrirlos muy bien.
2. La cuota voladora la aporta una leche de almendras cannábica que se obtiene procesando en 3⁄4 de taza de agua una taza de las almendras previamente remojadas (y lavadas) hasta que estén completamente trituradas. Luego, pasar por un colador y llevar a fuego medio con el cannabis durante una hora, revolviendo cada tanto y cuidando de que no hierva.
3. Mientras se infusiona y enfría la leche, mezclar con las manos dos tazas de frutillas lavadas, sin el cabito y cortadas en mitades con el azúcar, el jugo de 1⁄2 limón, la pimienta recién molida y el romero fresco picado. Levar al horno en una fuente con papel manteca por unos 20 minutos o hasta que los jugos empiecen a formar un almíbar. En ese momento, apagar y dejar enfriar.
4. Entre tanto, preparar la base del postre procesando una taza de almendras con las avellanas, una taza y media de dátiles descarozados y una pizca de sal hasta lograr una masa manejable. Cubrir con esta la base de un molde forrado con papel manteca y freezar.
5. Después de filtrar la leche cannábica ya fría, licuar nuevamente con los dátiles y las frutillas restantes, las castañas, el jugo de limón y procesar hasta combinar bien. ¿El resultado? Una crema espesa y sedosa lista para mezclar con las frutillas horneadas y esparcirse sobre la corteza freezada para llevar al frío por un par de horas más o hasta que esté firme.
6. Desmoldar y disfrutar una experiencia de sabores cósmicos.
Nutrición consciente
Frutillas: las reinas
Las frutillas ofrecen propiedades nutritivas únicas al organismo. Ricas en vitamina A y C, que actúan como antioxidantes, son un alimento ideal para fortalecer el sistema inmunológico y combatir el envejecimiento de las células. Con poderes antiinflamatorios, son excelentes para personas con artritis, ayudan a fortalecer dientes y huesos, y por su gran contenido en fibra pueden ser consumidas para tratar problemas digestivos ya que ayudan a combatir el estreñimiento y proporcionan sensación de saciedad; también contribuyen a nivelar el azúcar en sangre y a mejorar la salud del corazón. Además, al estar cargadas de ácido fólico, que fomenta la producción y el mantenimiento de células nuevas, son muy recomendadas para mujeres durante el embarazo y personas con anemia.
Es muy importante consumir frutillas que vengan de cultivos agroecológicos, ya que son uno de los alimentos más expuestos a plaguicidas; elegir las más brillantes, sin moho y de consistencia firme. En lo posible, consumirlas al poco tiempo de compradas, aunque se pueden refrigerar sin lavar e, incluso, si se limpian bien, se pueden congelar hasta por seis meses para ser usadas en jugos.
Algunos tips para preparar la crema helada
-NO QUEMAR: Al cocinar marihuana es imprescindible hacerlo a temperatura baja. Conviene cocinar durante más tiempo a menor temperatura. A no más de 150 °C y evitar el microondas.
-REDUCCIÓN DE DAÑOS: Como se evitan los gases que se desprenden de la combustión, ingerir marihuana en lugar de fumarla es más saludable para el organismo.
-CANTIDAD: Al digerirse, el THC se metaboliza en otro compuesto, el 11-OH-THC, de efectos psicoactivos más potentes. Por ello, al ingerir cannabis es importante usar una dosis menor a la empleada al fumarlo.
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