El humus de lombriz es un aditivo orgánico para el sustrato que aporta múltiples beneficios al suelo. Regula el pH, reproduce microorganismos, aporta nutrientes, entre otros beneficios. Lo mejor de esta enmienda es que puede generarse desde el hogar, criando lombrices californianas.
Un repaso por los beneficios, usos y crianza de lombrices para el cultivo.
Qué es el humus de lombriz y cómo actúa en el suelo
El humus utilizado para el cultivo proviene de las lombrices californianas. Estos anélidos se alimentan de materia orgánica y, con sus procesos metabólicos, generar estiércol con alto contenido de nutrientes y microorganismos que son ideales para ambientar el sustrato. Por este motivo, el humus es fundamental en la composición del suelo para cannabis.
Un sustrato básico contiene:
- 40% de tierra negra o compost: Estos son los elementos que componen la mayor parte del sustrato. Puede mezclarse mitad y mitad de cada uno, o utilizarse individualmente.
- 25% de turba: La turba tiene varias funciones beneficiosas para el sustrato, como regular el pH, retener nutrientes y agua, y airear el suelo.
- 10% vermiculita + 10% perlita: Estos minerales expanden su tamaño al ser sometidos al calor. Son útiles para la retención de nutrientes y aireación del sustrato.
- 15% humus: Aquí es donde entra el humus de lombriz. Hay distintos tipos de humus, pero generalmente el de lombriz es el que más se utiliza. Aporta nutrientes, ácidos húmicos y fúlvios, alimenta a los microorganismos del sustrato y regula el pH. Es decir, su función es amplia y completa.

Cuándo usarlo: etapas ideales del cultivo
El humus es un fertilizante orgánico tan íntegro que puede utilizarse en distintas etapas del cultivo. Sin embargo, el principal nutriente que aporta es el nitrógeno (N), un macronutriente importantísimo durante el periodo vegetativo, ya que contribuye a la formación de materia vegetal, a la fotosíntesis y a la síntesis de distintos compuestos producidos por la planta. Además, fortalece a las plántulas al hacerlas más resistentes a ataques de patógenos. Por este motivo, resulta ideal administrar humus de lombriz en esta etapa de crecimiento.
No obstante, esta enmienda también es útil en floración gracias a su capacidad de abrover nutrientes y a su aporte de Fósforo (P) y Potasio (K), dos elementos sumamente necesarios en esta etapa del cultivo.
Además, es un abono orgánico muy seguro, ya que en su formato sólido se libera en el suelo de manera gradual, lo que evita excesos de fertilización.
Diferencias entre humus sólido y líquido
Lo principal a saber es que tanto el humus de lombriz sólido como el líquido ofrecen los mismos beneficios. La diferencia está en su aplicación y su tiempo de absorción.
El humus líquido es el resultado de la filtración del humus sólido en agua. Al estar en su forma líquida, las plantas absorben mucho más rápido los nutrientes que el humus sólido, que suele tardar más tiempo en descomponerse y volverse absorbible. Además, puede aplicarse en el agua de riego o rociarse sobre las hojas.
En conseuencia, el humus líquido es útil cuando se busca una absorción rápida de nutrientes, ideal para responder a necesidades inmediatas de la planta. En cambio, el humus sólido libera sus componentes de forma gradual, brindando beneficios sostenidos en el tiempo y ayudando a prevenir sobrefertilizaciones por exceso de nutrientes disponibles de golpe.
Cómo criar tus propias lombrices
Criar lombrices es algo que puede hacerse desde el hogar utilizando desechos orgánicos, por lo que este abono es de muy bajo costo. Para este proceso, se necesitan dos tachos de aproximadamente 20 litros.
- En primer lugar, debemos conseguir las lombrices californianas. Suelen venderse por gramos o en forma de núcleo (grupos de lombrices adultas y jóvenes).
- Estas lombrices se insertarán en un compost, que se elabora fácilmente con desechos orgánicos como cáscaras de frutas, de huevo, restos vegetales, e incluso pedazos de papel o cartón sin tintas.
- Una vez obtenida la base, se continúan añadiendo durante algunos días más desechos para alimentar a los pequeños organismos hasta ocupar la totalidad del tacho.
- Es importante mantener la humedad de la mezcla evitando generar charcos. También es fundamental remover el compostaje de vez en cuando para que la acumulación de calor no afecte la vitalidad de las lombrices. El proceso de lobricompuesto puede durar entre 2 a 6 meses dependiendo el tamaño del material recolectado.
- Notaremos que el humus está listo cuando adquiera un color muy oscuro, huela fresco y ya no se observen porciones de materia sin descomponer. Antes de cosechar, se deben pasar las lombrices a un nuevo espacio donde puedan seguir reproduciéndose, y para eso es el segundo tacho. Allí colocaremos nuevos restos vegetales para que los anélidos migren y comiencen a alimentarse nuevamente. Este proceso será mucho más rápido que el de la primera vez.
- Tras haber pasado las lombrices a su nuevo hábitat, podemos cosechar el humus y tamizarlo para conseguir una mezcla más homogénea. Se puede almacenar en bolsas ziploc con agujeros para que la enmienda se airee.

Alternativas orgánicas al humus de lombriz
Existen distintos abonos orgánicos que ayudan a mejorar la salud de los suelos.
El guano de murciélago es uno de ellos. Se puede aplicar en el riego o de manera foliar, y existen guanos con mayor cantidad de Nitrógeno (que se suelen usar en vegetativo) y otros con mayor concentración de potasio y fósforo (ideales para floración). Su función es la de regular el pH del sustrato, aportar nutrientes y defender a las plantas del ataque de patógenos.
También existen los fertilizantes en forma de harinas, como la de hueso, de sangre y otras. La harina de hueso, en particular, es muy utilizada durante la etapa de floración por su aporte de potasio (K). Una forma común de aplicarla es preparando un té de harina de hueso, diluyendo una cucharada sopera en 4 litros de agua. Esta mezcla se aplica en prefloración para reforzar el suministro de K en un momento clave del desarrollo. También puede usarse para corregir carencias de este nutriente.
Como estos, existen tantos otros abonos orgánicos, como el jugo de plantas fermentado (FPJ) o el compost.

