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@the hangover

¿El cannabis puede mejorar las habilidades cognitivas?

Un estudio reciente financiado por el gobierno de Estados Unidos acaba de poner en debate una de las creencias más arraigadas sobre la marihuana: que afecta negativamente a la memoria y al rendimiento mental. De acuerdo a los resultados, los usuarios de cannabis poseen habilidades cognitivas «mejoradas» en comparación a las personas no usuarias.

La investigación, publicada como preprint en Nature Portfolio, analizó datos de casi 38.000 participantes del Reino Unido de entre 44 y 81 años. Los resultados además sugieren que el uso de cannabis podría estar asociado a una desaceleración del envejecimiento cerebral y a la preservación de la función cognitiva en adultos mayores.

Un hallazgo que cambia la perspectiva

Durante décadas, los discursos prohibicionistas advirtieron que usar marihuana era sinónimo de pérdida de memoria, falta de concentración o deterioro mental. Sin embargo, este nuevo trabajo plantea lo contrario: los usuarios de cannabis obtuvieron mejores resultados en distintas pruebas cognitivas y mostraron patrones de conectividad cerebral propios de personas más jóvenes, lo que consideraron una mejora en las habilidades cognitivas.

Según el equipo de investigación, esto abre la puerta a considerar al cannabis no solo como una sustancia recreativa o medicinal, sino también como un potencial factor protector frente al envejecimiento cerebral.

El trabajo fue realizado por un grupo interdisciplinario integrado por especialistas del Georgia Institute of Technology, Emory University, Georgia State University, University of Colorado, University of Chinese Academy of Sciences y el Tri-Institutional Center for Translational Research in Neuroimaging and Data Science.

Con financiamiento de la National Science Foundation y los National Institutes of Health, los investigadores analizaron imágenes cerebrales y pruebas cognitivas a gran escala. En sus conclusiones sostienen que los cannabinoides y endocannabinoides podrían ejercer un efecto neuroprotector, ayudando a mantener un equilibrio entre la segregación y la integración funcional de las redes cerebrales.

Este balance resulta esencial para que el cerebro pueda conservar procesos especializados y, al mismo tiempo, una comunicación eficiente entre distintas áreas.

Uno de los datos más relevantes del estudio es el rol del cannabis en la población de mayor edad. Con la regulación en varios países y estados, la mayor permisividad social y la expansión de la evidencia sobre sus usos terapéuticos, los adultos mayores se convirtieron en el grupo de usuarios de cannabis que más crece en el mundo.

Cada vez más personas lo utilizan para aliviar dolores crónicos, mejorar el sueño, controlar la ansiedad, disminuir síntomas de depresión o acompañar tratamientos médicos. Este nuevo trabajo sugiere que, además, podría tener un efecto positivo en la preservación de la salud cognitiva.

El cerebro frente al paso del tiempo

A medida que pasan los años, el cerebro sufre transformaciones inevitables: se reduce el volumen de ciertas regiones, disminuye la plasticidad neuronal y se enlentece la comunicación entre distintas áreas. Estos procesos suelen relacionarse con problemas de memoria, dificultad para aprender cosas nuevas o mayor riesgo de enfermedades neurodegenerativas.

El estudio publicado por Nature Portfolio remarca que es fundamental entender cómo el cannabis interactúa con estas transformaciones. Y aunque los resultados son alentadores, los propios investigadores advierten que los efectos en adultos mayores pueden ser distintos de los observados en jóvenes.

La investigación se apoyó en la base de datos del UK Biobank, una de las colecciones biomédicas más grandes y completas del planeta. Allí se almacenan desde estudios de imágenes hasta evaluaciones de salud y pruebas cognitivas de cientos de miles de personas.

Gracias a este recurso, el equipo analizó la información de 37.929 participantes, aplicando técnicas avanzadas de neuroimagen y evaluaciones cognitivas. Los resultados fueron consistentes: los consumidores de cannabis mostraban cerebros con características propias de personas más jóvenes y un mejor desempeño en diversas pruebas de capacidad mental, casi una muestra de que el uso de cannabis podría generar esta clase de habilidades cognitivas mejoradas.

Estos beneficios se observaron desde la mediana edad hasta pasados los 60 y 70 años, lo que refuerza la idea de que el cannabis podría desempeñar un papel en la resiliencia cognitiva.

Cannabis y habilidades cognitivas mejoradas

Los investigadores proponen que el sistema endocannabinoide podría estar actuando como un regulador de los procesos neurodegenerativos. En términos simples: los compuestos del cannabis ayudarían al cerebro a mantener su equilibrio interno, lo que permitiría retrasar o suavizar los efectos del envejecimiento.

Este proceso estaría directamente vinculado a la resiliencia cognitiva, entendida como la capacidad del cerebro de adaptarse a cambios, lesiones o enfermedades, manteniendo un buen nivel de funcionamiento.

Aunque aún no se conocen los mecanismos exactos, la hipótesis es que los cannabinoides favorecen la organización de las redes neuronales, mejorando la comunicación interna y reduciendo la pérdida de funciones con el paso de los años.

Los propios autores reconocen que estos hallazgos deben interpretarse con cautela. El estudio fue publicado como preprint, lo que significa que todavía no atravesó el proceso de revisión de pares. Ese paso será clave para validar y consolidar sus conclusiones.

Además, remarcan que es necesario avanzar con estudios longitudinales, que sigan a las personas durante un largo período, para confirmar si estos efectos se mantienen en el tiempo y bajo qué condiciones se dan.

¿El cannabis protege la función cerebral?

Este trabajo se suma a investigaciones previas que ya habían detectado una relación entre cannabis y menor deterioro cognitivo. En 2024, por ejemplo, otro estudio encontró que quienes consumían marihuana tenían menos probabilidades de reportar problemas de memoria o confusión en comparación con los no usuarios.

Tanto en el uso adulto como en el medicinal, los usuarios mostraron menores niveles de deterioro cognitivo subjetivo (SCD), un indicador temprano que suele anticipar procesos de pérdida de memoria.

Los hallazgos de este estudio podrían marcar un punto de inflexión en la forma en que la ciencia entiende al cannabis. De ser considerado un enemigo del rendimiento mental, comienza a perfilarse como un potencial aliado en la protección del cerebro durante el envejecimiento.

Aun así, los investigadores insisten en que no se trata de una conclusión definitiva, sino de un camino de exploración. Se necesitan más datos, estudios a largo plazo y pruebas clínicas para determinar de manera precisa cuál es el rol de los cannabinoides en este proceso.

Aunque la ciencia aún tiene mucho por investigar, lo cierto es que el cannabis empieza a ser visto no solo como un recurso terapéutico para el dolor o la ansiedad, sino también como una posible herramienta para frenar el deterioro cognitivo y preservar la vitalidad cerebral en la tercera edad.