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Cannabis y mascotas: ¿es seguro el uso de CBD en animales?

Nuestras mascotas también pueden aprovechar los beneficios del CBD. Al igual que los humanos, perros y gatos cuentan con un sistema endocannabinoide que interactúa con los compuestos de la planta de cannabis, regulando distintos procesos del organismo y contribuyendo al equilibrio general. Repasamos los principales usos del CBD en mascotas y cuidados a tener en cuenta.

¿Qué dicen los veterinarios sobre el uso de CBD en mascotas?

El cannabis medicinal funciona en animales porque, al igual que todo animal con columna vertebral, perros y gatos poseen un sistema endocannabinoide. Este sistema cumple una función clave: equilibrar y modular otros sistemas como el nervioso, inmunológico y digestivo.

Gracias a esta interacción, los animales pueden beneficiarse del CBD y otros cannabinoides, y cada vez más veterinarios recurren a tratamientos con cannabis para aliviar síntomas o tratar enfermedades. Las aplicaciones incluyen patologías como epilepsia, artrosis, cáncer, inflamaciones crónicas, moquillo o ansiedad.

Eso sí: los animales son más sensibles a los cannabinoides que los humanos, por lo que las dosis deben ajustarse cuidadosamente y siempre bajo supervisión veterinaria para evitar efectos secundarios indeseados.

El médico veterinario Rolando Rey González, especialista en acupuntura, fitoterapia y cannabis medicinal, señalaba en diálogo con Revista THC: “Sería un sueño que la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA) incluya en su currícula una materia sobre cannabis. Pero la mayoría de los veterinarios no lo recetan porque no les enseñaron sobre eso”.

Esto refleja que, aunque existe un interés creciente, todavía queda camino por recorrer en la formación académica y en la regulación oficial.

Diferencias entre productos de CBD para humanos y mascotas

La principal diferencia está en la concentración de THC. Mientras que un aceite de CBD para humanos puede contener porcentajes variables de este cannabinoide, los productos destinados a perros y gatos suelen tener menos del 0,3% de THC o directamente estar libres de él, para evitar efectos psicoactivos e intoxicaciones.

Además, se eliminan componentes que puedan resultar tóxicos para animales y en algunos casos, se saborizan para facilitar su administración.

Riesgos del THC en mascotas: qué evitar

El THC, principal componente psicoactivo del cannabis, puede usarse en dosis muy bajas y controladas como parte de un tratamiento analgésico. Sin embargo, fuera de un marco veterinario adecuado, su ingesta representa un riesgo perros y gatos, especialmente en dosis elevadas.

La intoxicación puede ocurrir de manera accidental si el animal ingiere flores secas, alimentos infusionados o preparados con cannabis. En cambio, si consume hojas frescas o restos de cultivo (que contienen cannabinoides ácidos no psicoactivos), es probable que no se manifiesten efectos relevantes.

Algunos síntomas de intoxicación por cannabis en mascotas son: vómitos, diarrea, incontinencia urinaria, ataxia, ritmo cardíaco lento, decaimiento, hipotermia, hipersalivación. En casos graves: convulsiones, coma y complicaciones asociadas a enfermedades previas. Es importante mencionar que estos síntomas pueden presentarse también en casos de intoxicaciones con otras sustancias que sean aún más tóxicas que el cannabis, por lo que hay que descartar todas las opciones.

¿Qué hacer si mi mascota se intoxica con cannabis?

Lo primero a realizar es consultar de inmediato con un veterinario para que determine si se trata de una intoxicación leve o alta.

  1. En caso de ser una intoxicación leve, se debe resguardar al animal en un espacio tranquilo, oscuro y sin estímulos fuertes, como ruidos altos.
  2. Es necesario controlar a la mascota con frecuencia, revisando su temperatura corporal y signos vitales bajo supervisión profesional.
  3. Si la ingestión fue reciente, es decir, menos de una hora, se puede inducir el vómito en la clínica y realizar un tratamiento estomacal.
  4. En casos moderados a graves, se aplican sueros para disminuir las sintomatologías o, de ser necesario, se seda al animal, aunque esto puede tener sus contraindicaciones.

Las muertes por intoxicación son poco frecuentes y no suelen darse únicamente por el cannabis. El riesgo aumenta en pacientes con medicación crónica o patologías de base, y sobre todo si la ingesta incluye comestibles con ingredientes nocivos para animales, como el chocolate. Pero un perro jóven o con buena salud suele atravesar la intoxicación sin riesgos mortales.

Beneficios reportados del CBD para ansiedad, dolor o epilepsia

  • Dolor y artrosis: Se han realizado estudios para determinar el efecto del CBD en el dolor crónico y enfermedades como artritis u osteoartritis y los resultados fueron positivos. La Facultad de Medicina Veterinaria de Cornell University realizó un estudio en perros con osteoartritis donde buscaron determinar las dosis de CBD adecuadas para el tratamiento del dolor. Se administraron 2 mg/kg de CBD cada 12 horas, y los resultados mostraron mejor movilidad y reducción del dolor. El CBD puede utilizarse en complemento con antiinflamatorios para mejorar aún más el bienestar de los perros.
  • Epilepsia: Un estudio del 2019 evaluó la acción del CBD sobre la epilepsia en perros. Se tomaron 26 caninos con epilepsia idiopática, de los cuales 12 recibieron dosis de CBD y 14 fueron administrados con placebo. El grupo que recibió CBD demostró una reducción del 33% en sus convulsiones.
  • Ansiedad: En otro trabajo del Instituto de Cornell, el CBD se administró antes de eventos estresantes. El 83% de los perros mostró una reducción de la ansiedad y una mayor relajación.

¿Dónde comprar CBD veterinario seguro y autorizado en Argentina?

Actualmente, la ANMAT no regula ni aprueba productos de CBD para uso veterinario en Argentina. Esto significa que no existen aceites o suplementos con aval sanitario oficial. Sin embargo, se puede consultar con grupos como Veterinarios Cannábicos Argentinos, una asociación civil que asesora y capacita en el uso de cannabis medicinal en animales, para recibir orientación desde una perspectiva local.