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El CBG podría influir en el metabolismo de la grasa corporal, según un nuevo estudio

La investigación sobre cannabinoides menores sigue creciendo y empieza a revelar efectos metabólicos poco explorados. Un nuevo estudio analizó extractos de cannabis dominados por CBG y encontró que podrían influir en múltiples procesos relacionados con la acumulación y el gasto de grasa corporal.

El trabajo, que fue publicado en International Journal of Molecular Sciences en 2026,  se centró en cómo estos extractos afectan la formación de células grasas y el metabolismo lipídico en un modelo celular ampliamente utilizado para estudiar obesidad. Los resultados sugieren que el CBG, en combinación con otros cannabinoides presentes en la planta, podría reducir la formación de adipocitos y al mismo tiempo estimular mecanismos que favorecen la quema de grasa.

Aunque los hallazgos se obtuvieron en laboratorio y todavía falta investigación en animales y humanos, el estudio aporta evidencia sobre el potencial metabólico de este cannabinoide menor, que hasta hace pocos años recibía mucha menos atención científica que compuestos como el CBD o el THC.

El CBG y su lugar dentro del cannabis

El cannabigerol suele describirse como el “cannabinoide madre” porque es el precursor bioquímico a partir del cual se sintetizan otros compuestos importantes de la planta, como el THC y el CBD. Durante el desarrollo de la planta, la mayoría del CBG se transforma en otros cannabinoides, por lo que normalmente aparece en concentraciones relativamente bajas en flores maduras.

Sin embargo, en los últimos años se desarrollaron variedades de cannabis seleccionadas para conservar niveles elevados de este compuesto. Estas variedades permiten estudiar con mayor precisión los efectos biológicos del CBG y de extractos dominados por este cannabinoide.

El estudio publicado en 2026 analizó precisamente extractos de inflorescencias de cannabis ricos en CBG, evaluando cómo interactúan con mecanismos moleculares involucrados en la regulación del tejido adiposo.

Cómo se investigó el efecto sobre las células grasas

Para evaluar el impacto metabólico de los extractos, el equipo científico utilizó la línea celular 3T3 L1, un modelo estándar para estudiar la diferenciación de adipocitos. Estas células pueden transformarse en células grasas maduras en condiciones controladas, lo que permite analizar cómo diferentes compuestos afectan ese proceso.

Los investigadores prepararon cuatro extractos de flores de cannabis utilizando distintas concentraciones de etanol como solvente: 30%, 50%, 70% y 99,5%. Cada uno de ellos contenía varios cannabinoides, aunque el CBG y su forma ácida CBGA fueron los compuestos predominantes.

El análisis químico identificó siete cannabinoides principales en los extractos, entre ellos CBG, CBGA y cannabicromeno (CBC). La cantidad total de cannabinoides aumentó a medida que crecía la concentración de etanol utilizada en la extracción, lo que sugiere que los solventes más concentrados permiten recuperar mayor proporción de compuestos lipofílicos presentes en la planta.

Posteriormente, los extractos se aplicaron a las células en distintas concentraciones para evaluar su impacto en la viabilidad celular, la formación de adipocitos y la expresión de genes relacionados con el metabolismo de los lípidos.

Menor formación de células grasas

Uno de los resultados más claros del estudio fue la reducción en la diferenciación de las células precursoras hacia adipocitos maduros.

Cuando las células fueron tratadas con extractos dominados por CBG, la formación de gotas de grasa intracelular disminuyó de forma dependiente de la dosis. En otras palabras, cuanto mayor era la concentración del extracto, menor era la cantidad de células que se convertían en adipocitos.

Los efectos más fuertes se observaron con el extracto obtenido con etanol al 99,5%, que contenía la mayor concentración total de cannabinoides. En este caso, la diferenciación celular se redujo más de 60% en algunos ensayos.

Este resultado sugiere que ciertos compuestos del cannabis podrían interferir con las primeras etapas de la formación de tejido adiposo.

Regulación de genes clave del metabolismo lipídico

El equipo también analizó cómo los extractos modificaban la actividad de genes y proteínas asociados a distintos procesos metabólicos.

En particular, observaron una disminución significativa en la expresión de genes que promueven la formación y acumulación de grasa. Entre ellos se encuentran PPARγ y C EBPα, considerados reguladores centrales de la diferenciación adipocitaria.

También se redujo la actividad de otros factores involucrados en la síntesis de lípidos, como SREBP 1c y FAS. La supresión de estos mecanismos limita la capacidad de las células para producir y almacenar ácidos grasos.

Según los autores, esta combinación de efectos podría contribuir a disminuir la expansión del tejido adiposo.

Mayor activación de mecanismos que queman grasa

Además de inhibir procesos asociados a la acumulación de lípidos, los extractos de cannabis también estimularon vías metabólicas relacionadas con la degradación de grasa.

El estudio detectó un aumento en la expresión de enzimas clave para la lipólisis, como HSL y ATGL, que participan en la liberación de ácidos grasos desde los depósitos de triglicéridos.

También se observó un incremento en marcadores asociados al “browning” del tejido adiposo blanco, un proceso mediante el cual ciertas células grasas adquieren características metabólicas similares a las del tejido adiposo marrón.

Este fenómeno se relaciona con un mayor gasto energético porque las células utilizan la grasa para producir calor en lugar de almacenarla. Entre los marcadores que aumentaron se encuentran UCP1 y PGC 1α, proteínas que participan en la regulación de la termogénesis.

Un posible enfoque metabólico multifactorial

Los investigadores sostienen que uno de los aspectos más interesantes del cannabis es su complejidad química.

A diferencia de muchos fármacos que actúan sobre un único objetivo molecular, los extractos de cannabis contienen múltiples compuestos que pueden interactuar con distintos sistemas biológicos al mismo tiempo.

En este estudio, aunque el CBG fue el componente predominante, también estaban presentes otros cannabinoides menores. Esto sugiere que parte de los efectos observados podría estar asociado al llamado “efecto séquito”, es decir, la interacción sinérgica entre diferentes moléculas de la planta.

La investigación destaca que comprender estas interacciones es clave para desarrollar posibles aplicaciones terapéuticas.

El creciente interés científico en el CBG

Durante décadas, la investigación sobre cannabis se concentró casi exclusivamente en el THC y, más recientemente, en el CBD.

Sin embargo, en los últimos años comenzó a expandirse el interés por los llamados cannabinoides menores. Entre ellos se encuentran el CBG, el CBC, el CBN y el THCV, cada uno con perfiles farmacológicos propios.

En particular, el CBG está siendo investigado por su posible actividad antiinflamatoria, neuroprotectora, antibacteriana y metabólica.

El nuevo estudio contribuye a este campo emergente al mostrar que los extractos ricos en CBG podrían modular simultáneamente varias rutas metabólicas relacionadas con la obesidad.

Qué significa esto para la investigación futura

La obesidad es un trastorno complejo que involucra múltiples procesos fisiológicos, desde la regulación hormonal hasta el metabolismo celular.

Muchos tratamientos actuales buscan actuar sobre una sola vía biológica, lo que puede limitar su eficacia o generar efectos adversos.

En este contexto, compuestos capaces de influir en varios mecanismos al mismo tiempo podrían ofrecer nuevas estrategias terapéuticas.

Los autores concluyen que los extractos de cannabis dominados por CBG podrían representar una herramienta prometedora para estudiar enfoques metabólicos integrales. Sin embargo, subrayan que todavía se necesita mucha más evidencia antes de considerar aplicaciones clínicas concretas.