THC contra el envejecimiento del cerebro: un estudio del CONICET aporta nuevas evidencias
El envejecimiento del cerebro es un proceso complejo que implica cambios progresivos en la comunicación entre neuronas, pérdida de plasticidad sináptica y mayor vulnerabilidad a enfermedades neurodegenerativas. En este contexto, el sistema endocannabinoide, una red clave en la regulación del equilibrio neuronal, aparece como un actor central.
Un estudio realizado en Argentina aporta nueva evidencia sobre cómo ciertos compuestos del cannabis podrían influir en este sistema, especialmente en cerebros envejecidos. Los resultados apuntan a una idea cada vez más discutida en la investigación: no es un solo compuesto el que genera efectos, sino la interacción entre muchos.
Qué investigó el estudio y por qué importa
El trabajo,publicado el 25 de marzo de 2026, fue realizado por Sabrina Salas, Ana Pascual, Florencia Musso, Pablo Milano, Ana Murray y dirigido por Susana Pasquaré, investigadores del Laboratorio de Cannabinología (LC) del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB- CONICET/UNS) en colaboración con el INQUISUR (CONICET/UNS).
En el estudio se analizó cómo distintos componentes del cannabis afectan la disponibilidad de un endocannabinoide clave, el 2-AG, en terminales sinápticas de ratas adultas y envejecidas.
En términos simples, el equipo buscó entender si el sistema endocannabinoide, que ya habían observado previamente desregulado en cerebros envejecidos, podía ser modulado desde afuera.
“Hemos demostrado que la disponibilidad del 2-AG está reducida en ratas envejecidas debido a alteraciones en las enzimas que regulan su metabolismo”, explicó Susana Pasquaré, directora del estudio.
Ese déficit solo se compensa parcialmente por la activación de los receptores cannabinoides. A partir de ahí, diseñaron un experimento para evaluar cómo distintos preparados de cannabis podían intervenir sobre ese desequilibrio.
Sistema endocannabinoide: una pieza clave del cerebro
El sistema endocannabinoide está compuesto por moléculas producidas por el propio organismo, como la anandamida y el 2-AG, junto con sus receptores (CB1 y CB2) y las enzimas que regulan su síntesis y degradación.
Este sistema cumple funciones esenciales en el cerebro, incluyendo la modulación de neurotransmisores, la plasticidad sináptica y la respuesta al estrés. En particular, el 2-AG actúa como un mensajero retrógrado que regula la liberación de neurotransmisores, ayudando a mantener el equilibrio neuronal.
Sin embargo, con el envejecimiento, este sistema se desregula. Estudios previos, del LC ya habían mostrado que los niveles de 2-AG disminuyen en el cerebro envejecido.
El problema: menos 2-AG en cerebros envejecidos
El estudio parte de una observación clave: en ratas envejecidas, la disponibilidad de 2-AG en las terminales sinápticas del córtex cerebral está reducida. Esta disminución podría contribuir al deterioro cognitivo y a una mayor vulnerabilidad a enfermedades neurodegenerativas.
La hipótesis fue que ciertos compuestos del cannabis, en particular el THC, podrían modular este déficit. Para probarlo, compararon tres condiciones: un extracto de cannabis de espectro completo con alto contenido de THC, una fracción sin THC y THC puro.
“Diseñamos el estudio así para ver si los efectos dependían del THC o de su interacción con otros compuestos”, señaló Pasquaré.
El mismo esquema se aplicó en ratas adultas para detectar diferencias asociadas a la edad.
Resultados: el extracto completo supera al THC aislado
Los resultados muestran un patrón claro.
En cerebros adultos no hubo cambios significativos, lo que sugiere que cuando el sistema está en equilibrio, la intervención externa tiene poco impacto.
En cerebros envejecidos, en cambio, el THC puro y la fracción sin THC empeoraron la disponibilidad de 2-AG, principalmente al reducir su síntesis. El extracto completo, en cambio, logró mejorarla parcialmente al disminuir su degradación.
Según explicó la investigadora, la caída del 2-AG asociada a la edad puede agravarse con THC aislado, pero compensarse cuando está presente en un extracto completo.
Efecto séquito: la clave está en la combinación
Este fenómeno, conocido como efecto séquito, describe cómo los distintos compuestos del cannabis interactúan entre sí y modifican sus efectos.
El estudio muestra que algunos compuestos pueden aumentar la disponibilidad de 2-AG al inhibir su degradación, pero también interferir con su síntesis. Cuando se combinan con THC, el resultado cambia.
“Estos hallazgos respaldan el concepto de efecto séquito y muestran que el sistema endocannabinoide puede modularse desde afuera con extractos de cannabis”, afirmó Pasquaré.
Entre los posibles compuestos involucrados aparecen terpenos como el beta-cariofileno y otros metabolitos que influyen en las enzimas del sistema.
Qué implicancias tiene para el envejecimiento
Los resultados sugieren que los extractos de cannabis ricos en THC podrían ayudar a restaurar el equilibrio del sistema endocannabinoide en cerebros envejecidos.
Esto coincide con estudios en animales que muestran mejoras en memoria y aprendizaje con dosis bajas de THC en la vejez.
Además, el equipo ya viene investigando enfermedades neurodegenerativas. “Observamos déficits de endocannabinoides en modelos de Alzheimer y en cerebros humanos post mortem”, explicó Pasquaré. Actualmente están estudiando cómo distintos fitocannabinoides pueden actuar sobre sistemas clave involucrados en esta enfermedad.
En paralelo, también evalúan el potencial de extractos ricos en CBD.
Limitaciones: por qué hay que ser cautos
El estudio fue realizado en sinaptosomas de ratas, un modelo “in vitro” que no refleja toda la complejidad del cerebro vivo.
Qué significa para el uso del cannabis
Uno de los mensajes más claros es que no todos los productos de cannabis son iguales.
El THC aislado no reproduce los efectos del cannabis en su forma natural y, en este caso, incluso tuvo efectos negativos sobre el 2-AG en cerebros envejecidos.
En cambio, los extractos de espectro completo podrían tener un perfil más equilibrado y potencialmente beneficioso.
Según Pasquaré, el sistema endocannabinoide, debilitado en el envejecimiento y en enfermedades como el Alzheimer, podría ser un blanco terapéutico para estos extractos, aunque todavía faltan evidencias en humanos.
El trabajo demuestra que el cannabis influye en el envejecimiento cerebral, pero no a través de un único compuesto, sino mediante la interacción entre varios. El estudio refuerza la idea de que el sistema endocannabinoide es un blanco terapéutico relevante y que los extractos completos de cannabis podrían ayudar a restaurar su equilibrio.
Si bien, aún no hay aplicaciones clínicas directas, la investigación básica da pie, para que estudios similares se concreten en humanos, .demostrando una vez mas que sin ciencia básica no puede haber ciencia aplicada.
El estudio completo puede leerse aquí:
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