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Alertan por estafas a criadores registrados en INASE: cómo operan y qué hacer para no caer

En las últimas semanas comenzaron a circular denuncias por estafas dirigidas a criadores y empresas inscriptas en el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Los contactos se presentan como supuestas gestiones oficiales para “actualizar datos”, “renovar anualidades” o “regularizar registros”, pero el recorrido termina siempre igual: un pedido de transferencia de dinero.

Fuentes del sector advierten que el modus operandi se apoya en la ansiedad generada tras años de inactividad administrativa y recomiendan extremar cuidados.

La preocupación creció luego de que se confirmaran al menos dos casos, uno de ellos con indicios claros de fraude. En ambos, los estafadores llamaron por teléfono, mencionaron al INASE y avanzaron con solicitudes que no forman parte de los procedimientos oficiales.

La recomendación es unánime: no brindar datos personales ni societarios, no realizar transferencias y canalizar cualquier trámite por las vías formales.

Hablamos con la Cámara Industrial de Cannabis y Cáñamo (CAINCCA) para entender cómo funciona la estafa y cuáles son los canales oficiales de pago y control.

Cómo operan las estafas: el paso a paso

Los casos relevados muestran un patrón claro. Primero, el contacto telefónico. Quien llama dice hacerlo “en nombre del INASE” y menciona supuestas actualizaciones de datos, renovaciones o inspecciones. Luego, avanza con preguntas básicas que delatan el fraude: no conocen datos que el organismo ya debería tener, como el nombre del titular de la sociedad o información registrada.

«El cierre del recorrido es el pedido de dinero. Puede aparecer como una transferencia para «regularizar”, “habilitar” o “acelerar” un trámite. Ese pedido es siempre irregular. El INASE no solicita transferencias por teléfono ni por canales informales» afirmó a THC Luis Osler, abogado y presidente CAINCCA.

Señales de alerta para identificar el fraude

Hay indicadores concretos que permiten cortar la estafa a tiempo.

«El primero es el canal de contacto» explicaron desde CAINCCA. «El INASE no llama para pedir datos sensibles ni pagos. El segundo es el desconocimiento de información básica: si preguntan quién es el titular o datos que ya figuran en el registro, es una señal clara.»

Otra alerta es el sentido de urgencia. Los estafadores suelen apurar decisiones con frases como “si no pagás hoy, perdés el registro” o “se vence ahora”. En los procedimientos reales, las anualidades y renovaciones se anuncian oficialmente y se pagan por los medios habilitados, no mediante transferencias directas.

Pagos, inspecciones y comunicaciones: cómo funciona en la práctica

El motivo por el que estas llamadas implican una estafa, según CAINCCA, es muy claro:

Primero, los pagos vinculados al INASE se realizan por las vías formales que el organismo establece cuando corresponde, nunca por transferencias solicitadas por teléfono.

Segundo, las renovaciones se hacen cuando el instituto las anuncia, no de manera improvisada.

Tercero, ante inspecciones o visitas técnicas, la comunicación se canaliza a través del ingeniero agrónomo responsable del criadero o emprendimiento, no directamente con pedidos informales.

Este último punto es clave. Si alguien menciona una inspección y no involucra al profesional a cargo, no es un procedimiento oficial.

Por qué ahora: ansiedad, legalidad y oportunidad para el engaño

El trasfondo explica el momento.

«Tras años de paralización o baja actividad, muchos criadores buscan retomar la legalidad, sostener sus registros y continuar produciendo. Esa necesidad legítima genera un terreno fértil para quienes prometen atajos.» explicó Osler.

“Se aprovechan de la necesidad de otros”, agregaron desde CAINCCA. No se trata de desconocimiento técnico, sino de expectativa acumulada. El mensaje es directo: no existen soluciones mágicas y cualquier oferta fuera de los canales oficiales es, como mínimo, sospechosa.

Qué hacer si te contactan

La primera medida es no brindar ningún dato. Ni personales, ni societarios, ni del registro. La segunda es no realizar pagos ni transferencias. La tercera es cortar la comunicación y verificar por los canales oficiales del INASE o con el ingeniero agrónomo responsable.

En caso de haber recibido un llamado o mensaje, es útil documentar el intento y compartir la información dentro del sector para prevenir nuevos casos. La circulación de alertas tempranas es una herramienta efectiva para reducir el impacto del fraude.

La prevención se apoya en reglas simples. Desconfiar de contactos telefónicos no solicitados. Verificar siempre por vías oficiales. Recordar que el INASE no pide transferencias, no improvisa renovaciones y no gestiona inspecciones por fuera de los profesionales responsables. Ante la duda, no avanzar.

Mantenerse informado y compartir estas advertencias puede evitar pérdidas económicas y frustraciones en un momento sensible para el sector.

Qué es el INASE y por qué aparece en el engaño

El INASE es el organismo nacional encargado de regular y fiscalizar la producción, comercialización y uso de semillas en Argentina. Administra registros, anualidades y controles técnicos que involucran a criadores, empresas y profesionales responsables.

Este organismo atraviesa una etapa de reconfiguración institucional, luego del intento del Poder Ejecutivo de disolverlo mediante el DNU 462/2025, medida que fue rechazada por ambas cámaras del Congreso. Ese rechazo implicó, en los hechos, la derogación del decreto, aunque el Gobierno avanzó igualmente en una reorganización de funciones que dejó al organismo en una situación ambigua.

En septiembre de 2025, el Gobierno designó a Martín Famulari como presidente del INASE, tras la salida de Claudio Dunan. El nombramiento fue leído como una señal de continuidad institucional, en un contexto marcado por el regreso de personal, la restitución de oficinas y la necesidad de normalizar el funcionamiento del organismo.

En paralelo, el INASE avanzó con la Resolución 484/2025, que redefine el esquema de regularización para el cannabis. La norma exige, para inscribirse o renovar en el Registro Nacional de Comercio y Fiscalización de Semillas, contar con una licencia emitida por la ARICCAME, alineando su accionar con la Ley 27.669.

Sin embargo, esta exigencia generó tensiones entre organismos, ya que la propia ARICCAME sostuvo públicamente que no es jurídicamente exigible contar con una licencia previa para inscribirse en el registro del INASE. Este cruce profundizó el bloqueo en el registro de semillas y la incertidumbre para criadores y empresas.

Ese contexto es clave para entender la estafa. Tras un período prolongado de inactividad o demoras administrativas, muchas personas del sector buscan regularizar su situación. Esa ansiedad por volver a estar legales es el punto de apoyo del engaño: los estafadores ofrecen una “solución rápida” que, en realidad, no existe.