Desde hoy, Argentina tiene ley para la industria del cannabis medicinal y el cáñamo. Luego del debate en el recinto, la Cámara de Diputados aprobó la iniciativa que habilita la producción de la planta con fines médicos e industriales.
El proyecto de ley para la industria del cannabis medicinal y el cáñamo había sido elaborado el año pasado por el Ministerio de Desarrollo Productivo, a cargo de Matías Kulfas. En julio de 2020, la iniciativa había sido aprobada, con 56 votos a favor y solo 5 en contra, y había logrado la media sanción.
Ahora, los diputados y diputadas argentinas votaron 155 afirmativos, 56 negativos y 19 abstenciones. De esta manera, Argentina puso al cannabis en una regulación que tienen pocos países en el mundo, donde Canadá y algunos estados norteamericanos son líderes. En Latinoamérica, existen los ejemplos de Colombia y Uruguay.
Es decir, a partir de ahora será legal la producción y comercialización de cannabis y sus derivados cuando sea para uso medicinal y se abrirá el camino para el desarrollo de la industria cañamera.
De todos modos, la aprobación de esta ley no convierte a la industria del cannabis y el cáñamo en una realidad inmediata. Queda por delante el largo camino de la reglamentación, donde se establecerán todos los detalles de la puesta en marcha de la nueva legislación.
De todos modos, hay plazos: hoy se estipuló un máximo de 180 días para la implementación de la flamante normativa.
La nueva ley no pone fin a la prohibición del cannabis: su cultivo y tenencia con fines no medicinales seguirá siendo ilegal a pesar de representar a más del 80% de los usuarios de la planta. «De ninguna manera estamos regulando el cannabis recreativo», sentenció el diputado mendocino Ricardo Buryaile (UCR).
Sin embargo, en pleno debate la discusión sobre la regulación integral del cannabis fue central. «El próximo paso es debatir la despenalización del consumo personal de cannabis, tenemos que discutir las cosas como son, no podemos mirar para el costado», apuntó la diputada entrerriana Carolina Galliard (FdT).
«En nuestro país se habría tenido que despenalizar desde 2009 con el fallo Arriola», agregó Nicolás del Caño (FIT).
Qué dice la ley para la industria del cannabis medicinal y el cáñamo
El proyecto denominado Marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial fue elaborado por el equipo de Matías Kulfas, el ministro de Desarrollo Productivo.
La elaboración de la iniciativa sucedió luego que el año pasado se presentaron iniciativas para legalizar la industria de cannabis medicinal y el cáñamo industrial. Se tratan de proyectos redactados por parte de las diputadas Carolina Gaillard y Mara Brawer, respectivamente.
La iniciativa busca generar normas para dar un impulso industrial en un contexto legal aún complejo.
El cannabis sigue prohibido por la ley penal (23.737). Hasta la mera tenencia de una semilla sigue siendo considerada delito. Detenciones y allanamientos de personas que usan y cultivan cannabis son parte de la escena diaria. Pero el cannabis medicinal generó un escenario nuevo que convive con la norma penal.
Su regulación a partir de la ley nacional, las adhesiones provinciales y la nueva reglamentación impulsó cambios que son un hecho.
Por un lado, cada vez más personas se inscriben en el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN) que permite el cultivo personal, solidario y colectivo de cannabis medicinal.
Por otro, ya avanzaron más de un centenar de proyectos vinculados a la producción y la investigación del cannabis en todo el país. Según los registros oficiales se trata de 22 iniciativas provinciales y 80 a nivel municipal.
El abanico de actividades es variado: desde empresas públicas provinciales, pasando por la producción de aceites en manos de laboratorios públicos y los convenios entre entidades públicas, organizaciones sociales y empresas privadas, hasta los proyectos de investigación que se desarrollan en distintas instituciones estatales.
Hasta hoy, las personas que usan cannabis con fines medicinales pueden acceder a través del autocultivo, el cultivo solidario y las ONGs habilitadas. También pueden solicitar una importación mediante un complejo trámite administrativo.
Sin embargo, no existe la posibilidad de acceder legalmente a la compra de ningún producto nacional. La ley para la industria del cannabis medicinal y el cáñamo apuntaría a revertir esta situación. Además, impulsaría el desarrollo productivo a nivel nacional y regional.
Qué es ARICCAME, la agencia que emitirá las licencias para producir cannabis
Uno de los puntos más importantes de la nueva ley industrial del cannabis medicinal y el cañamo es la creación de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME).
Sería una agencia federal, en el marco del Ministerio de Desarrollo Productivo, donde habría representantes de los ministerios de Salud, Agricultura, Ciencia y Tecnología, y Seguridad.
«Como el cannabis tiene restricciones penales a nivel federal, el Estado nacional tiene que intervenir en el otorgamiento de licencias y el control», explicó la diputada Brauer.
Esta institución estatal tendría entonces la función de regular, administrar y fiscalizar toda la cadena productiva del cannabis.
Además, sería la autoridad de aplicación encargada de otorgar las licencias para producir. Desde los cultivos, hasta los derivados de la planta.
En concreto, a través de la agencia se otorgarían licencias para el cannabis medicinal y autorizaciones administrativas simples para la producción de cáñamo industrial, lo que implicaría un régimen simplificado dado que sus niveles de THC son bajos.
En el marco de la agencia se crearía un Consejo Federal de la Industria del Cannabis Medicinal y el Cáñamo Industrial. Se trataría de un espacio de control y participación conformado por integrantes de las provincias.
Según aseguró la diputada Brauer, «no se otorgaría ninguna licencia si no fuera aprobada por este Consejo».
Sin embargo, diferentes representantes legislativos de las provincias, como La Rioja o San Juan, criticaron desde el principio del debate la centralización de esta agencia por su centralización en la Ciudad de Buenos Aires.
«No comprendemos porque se excluyó a las provincias de esta agencia», sostuvo el diputado mendocino Ricardo Buryaile (UCR). «Vamos a proponer modificar la composición del directorio por 2 representantes del ejecutivo y 3 por las provincias», aseguró.
«Vamos a ser muy celosos de la reglamentación», adelantó Buryaile, dando cuenta de que el debate por la letra chica será intenso.
A su vez, Germán Martínez (FdT) aseguró que será un compromiso durante la reglamentación tres puntos: «asegurar la idoneidad de los que integren la agencia, la austeridad de la administración de la agencia y garantizar que el principio de federalismo esté en todas las instancias».
Cooperativas en la ley para la industria del cannabis medicinal y el cáñamo
Otro de los aspectos más destacados de la nueva ley industrial del cannabis medicinal y el cáñamo es que el Estado fomentará y acompañará la conformación de cooperativas para ser parte del entramado productivo de la planta.
«El otorgamiento de las autorizaciones mencionadas, la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME) tendrá especial consideración hacia aquellas solicitudes orientadas a contribuir al desarrollo de las economías regionales y promover la actividad de cooperativas y de pequeñas y de medianas empresas productoras agrícolas atendiendo, asimismo, la inclusión de la perspectiva de género y diversidad y proyección federal en su otorgamiento», dice el artículo 12 de la ley industrial del cannabis medicinal y el cáñamo.
Además, la nueva normativa adelante que la reglamentación -que no deberá tardar más de 180 días- establecerá un programa especial para la otorgación de licencias para las cooperativas.
«La reglamentación promoverá acciones específicas de coordinación que involucren al Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), organismo descentralizado en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Productivo, orientadas a la adecuación de dichas organizaciones de la sociedad civil en el marco de la actividad cooperativa», dice la ley industrial del cannabis medicinal y el cáñamo.
Cuáles son los beneficios económicos del cannabis medicinal y el cáñamo
Tanto desde la administración nacional como desde varias provincias apuestan a que la industria del cannabis medicinal y el cáñamo sea una nueva alternativa al desarrollo económico. Además, se pretende diversificar la matriz productiva en las provincias del país.
El caso más evidente es el de Jujuy, donde el gobierno local apuesta a que el cannabis se transforme en una alternativa productiva ante la caída de cultivos como el tabaco.
Según un estudio realizado por el propio Ministerio de Desarrollo Productivo, la industria del cannabis no solo generaría diez mil puestos de trabajos en los próximos tres años. También se moverían 500 millones de dólares en mercado interno y otros 50 millones en exportaciones.
«La industria del cannabis es una oportunidad de generar un sector nuevo. Un sector que hasta ahora Argentina lo tiene de manera muy incipiente», le dijo a THC el ministrio Matías Kulfas, durante la última Expo Cannabis 2021.
«Esperamos que este 2022 nazca esta nueva industria para el desarrollo económico del país para darle soluciones bien concretas a mucha gente que necesita el cannabis medicinal como elemento terapéutico», aseguró Kulfas.

