Skip to content Skip to sidebar Skip to footer
cultivo hidroponico de cannabis@Matca Films

Cultivo continuo: cómo cosechar 400 gramos cada dos meses

Una de las grandes ventajas del cultivo interior es que permite mantener condiciones ambientales perfectas durante todo el año. De esta forma, aprovechando el cultivo continuo, se puede cosechar 400 gramos cada dos meses.

Si pensamos en el ciclo continuo de cultivo, nos referimos a un método organizado que permite cultivar flores durante todo el año de manera ininterrumpida. Esto es posible si contamos con al menos dos espacios separados (y un aire acondicionado si queremos cultivar en verano): uno destinado a la fase vegetativa y otro a la floración, con el objetivo de que el espacio de floración esté siempre encendido y produciendo flores.

Es una tarea sencilla siempre que seamos disciplinados y estemos atentos a la propagación de plagas, que pueden extenderse con gran rapidez dadas las condiciones del cultivo.

Cultivo continuo: espacio para período vegetativo

Espacio y luz
Recomendamos un espacio de al menos 1 m², con lámparas de bajo consumo o mercurio halogenado de 250 W. Esto permite un crecimiento más lento entre ciclo y ciclo, pero con la potencia suficiente para el desarrollo de las plantas madres. En cualquiera de los casos, un ventilador es necesario para generar una buena estructura desde el comienzo.

La recomendación es utilizar al menos un metro cuadrado para el espacio vegetativo, lo que permite mantener madres, enraizar clones y generar estructura antes de pasar a floración.

Esquejes
Para esta dinámica de cultivo, recomendamos un aeroclonador: un aparato diseñado específicamente para enraizar esquejes, que funciona con una bomba y cuenta con luz artificial. Este dispositivo permite ahorrar tiempo, vital en este tipo de cultivo. Dependiendo de la genética, podremos ver raíces a partir de los cinco días, con un promedio de 10 a 14 días. Para 1 m² se recomiendan al menos 20 esquejes.

Una vez desarrolladas las raíces, se deben mantener en pequeños vasos con sustrato (de 80 a 120 cm³ o más) y estimulantes de raíces, como las micorrizas.

aeroclonador cannabis paso 6
Un aeroclonador es una herramienta que facilita la producción de esquejes para mantener el ritmo de cultivo. (@Revista THC)

Si no se dispone de un aeroclonador, los esquejes pueden hacerse mediante otros métodos. Una opción es colocar las ramas directamente en vasos previamente regados, con un medio de enraizado aireado y capaz de retener agua, como la mezcla de perlita, turba y vermiculita.

Los vasos se colocan en un contenedor plástico tapado con papel film, bajo un régimen de 18 horas de luz diarias con lámpara de bajo consumo. Manteniendo la humedad alrededor del 90% mediante pulverizaciones, en 10 a 14 días los esquejes desarrollarán raíces y estarán listos para continuar el ciclo.

Germinación desde semillas
Si en lugar de usar esquejes partimos de semillas, es recomendable contar con un espacio designado para los primeros días de germinado. Este puede estar formado por germinadores o pequeños macetines y tubos de luz de bajo consumo. Con esta mínima instalación reduciremos considerablemente los riesgos de ataques de hongos oportunistas, como el damping off o Rhizoctonia spp.

Sin embargo, también puede suceder que las semillas carguen enfermedades, como el virus del mosaico.

Trasplante y nutrición
Luego de que los esquejes hayan crecido 10 días en tierra, estarán listos para trasplantarse a su maceta definitiva de 5 litros. Es recomendable el uso de micorrizas al momento del trasplante; esta será la segunda y última aplicación del ciclo.

Con 25 ejemplares por metro cuadrado se logrará una buena producción utilizando la técnica de cultivo SOG. Los esquejes permanecerán en estado vegetativo entre siete y 10 días. Para cubrir sus necesidades nutricionales, se puede usar un sustrato rico en nutrientes o administrar una dosis de fertilizante para crecimiento; dado que estarán en esta etapa por poco tiempo, no será necesario más.

tecnica sog dest

Mantenimiento de plantas madres
Entre los ciclos de cultivo, se dispone de varias semanas para que las plantas madres se recuperen y lleguen fuertes para otra tanda de esquejes. Se recomienda rotar las madres de cultivo a cultivo y, una vez al año, formar una nueva madre a partir de un esqueje.

Si se utilizan más de una variedad, es recomendable escoger aquellas que tengan un tiempo de floración y altura final similares, para evitar diferencias de distancia respecto de la luz.

Floración

Llegamos a esta etapa luego de 10 días de vegetativo, con plantas que individualmente no han crecido mucho, pero con buena cantidad ocupando toda la superficie. Aquí radica la clave del éxito del método: cada planta crece poco, pero la sumatoria de todas ellas es lo que importa. Esto reduce el tiempo en vegetativo y permite obtener más cosechas al año.

Nutrición
La nutrición comienza cuando las plantas reciben 12 horas de luz diarias. Durante la floración necesitaremos nutrientes ricos en fósforo y potasio, siendo especialmente cuidadosos al calcular las dosis, ya que esta forma de cultivo no admite sobrefertilizaciones.

Como es habitual, cortaremos la fertilización dos semanas antes de la cosecha. Tres o cuatro semanas antes de la cosecha, comenzaremos el proceso de esquejado para el próximo ciclo. Realizarlo con la debida anticipación garantiza que el cuarto de floración nunca se apague, manteniendo un ciclo continuo de cultivo.

buena produccion invernal

Secado y cuarto de floración
Como nuestro objetivo es mantener un método de cultivo continuo, el cuarto de floración idealmente no debe apagarse nunca. Por lo tanto, no podremos utilizar ese mismo espacio para secar las plantas. Será necesario acondicionar otro lugar, oscuro, limpio y con buena circulación de aire para esta tarea.

No es necesario que este espacio sea demasiado grande, ya que será transitorio, pero sí debemos procurar que la humedad ambiente ronde el 50%.

Las técnicas para cosechar 400 gramos cada dos meses

Desde las opciones con múltiples plantas pequeñas hasta aquellas donde solo una cubre todo el espacio, todas las técnicas tienen el mismo objetivo: lograr una cosecha abundante y de calidad.

SCROG
Esta técnica se aplica desde una planta hasta seis por metro cuadrado. Se utiliza una red que se coloca a unos 60 cm de la luz, con el fin de servir de patrón para “tejer” las plantas dentro de ella. Mediante dobleces y podas, buscamos cubrir todo el cuadriculado de la red para obtener la mayor producción posible.

Esta técnica es restrictiva respecto a la cantidad de variedades que podemos poner bajo la misma lámpara, por lo que idealmente se usa un solo fenotipo. La desventaja de este método es que requiere períodos vegetativos mayores que otros métodos, pero su punto positivo es la utilización de una menor cantidad de plantas.

SOG
Presentada en cultivo continuo, esta técnica consiste en poner un gran número de plantas en pequeños contenedores para acortar el tiempo de vegetativo. La cantidad de plantas depende del tamaño de maceta que vayamos a usar: 5 litros si utilizamos sustratos orgánicos, 3 litros si usamos fibra de coco, que son las medidas mínimas recomendadas.

Si es posible, se recomienda usar difusores de riego para cada maceta, mejorando la calidad del riego, que muchas veces resulta tedioso. La principal ventaja radica en la posibilidad de tener más cultivos al año, pero requiere trabajar con esquejes, lo que supone también un espacio con plantas madres. A diferencia de otras técnicas, no es muy recomendable partir de semillas, ya que aumentaría el tiempo de crecimiento vegetativo.

Cultivo con autoflorecientes
Estas plantas presentan múltiples beneficios para cultivadores que recién se inician: son rápidas, no alcanzan mucha altura y pasan solamente un mes en estado vegetativo. Por eso se usan contenedores definitivos desde la siembra, idealmente de 12 litros (mínimo 10 l, máximo 20 l) si usamos sustrato orgánico, y un fotoperíodo de 20 horas de luz diarias durante toda su vida.

Para la nutrición, existen productos formulados exclusivamente para este tipo de plantas. Como su consumo de nutrientes suele ser alto, se recomienda abonarlas durante todo el ciclo de cultivo. No se recomiendan las podas, aunque tampoco son necesarias gracias a la estructura pareja y de baja altura que generan las buenas genéticas.

Semillas autoflorecientes
Las variedades autoflorecientes son muy utilizadas por su vigor y velocidad de crecimiento.

12/12
Si buscamos cosechas rápidas y no disponemos de dos espacios de cultivo para un ciclo continuo, ni de semillas autoflorecientes, una opción es darles a las plantas desde la siembra un fotoperíodo de floración: 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad diarias. Así, las plantas comenzarán a florecer apenas alcancen su madurez sexual, aproximadamente al mes de vida.

Si son variedades de floración corta, se puede cosechar en tan solo tres meses y tener todo listo para un nuevo cultivo. Se recomienda sembrar las semillas directamente en su contenedor definitivo, de no más de 5 litros. Si las semillas son regulares, se pueden poner hasta tres por maceta para asegurarse de obtener al menos una hembra por contenedor.