Google anunció el lanzamiento de un programa piloto limitado que permitirá a las empresas de cannabis acceder a su plataforma publicitaria en Canadá, siempre que estén en regla con la normativa federal. Este movimiento marca un paso significativo para la industria, que durante años se encontró con serias restricciones en el mundo digital.
El contexto: siete años después de la legalización
Han pasado casi siete años desde que Canadá puso fin a la prohibición del cannabis y estableció un mercado regulado para el uso adulto. En este tiempo, la industria cannábica logró consolidarse, pero continuaba enfrentando un obstáculo importante: la dificultad para publicitarse en plataformas digitales globales. Con este anuncio, Google comienza a explorar la posibilidad de brindar a las empresas cannábicas las mismas herramientas de marketing que a otros sectores.
La compañía tecnológica comunicó que el piloto comenzará el 25 de agosto de 2025 y se extenderá por un máximo de 20 semanas. El proyecto estará disponible únicamente en Google Search, es decir, en los resultados de búsqueda, donde los usuarios podrán ver anuncios relacionados con cannabis si utilizan determinadas palabras clave.
Durante la fase de prueba, solo podrán participar las empresas con licencia federal en Canadá. De esta manera, Google busca garantizar que los anuncios provengan de operadores regulados y evitar así la promoción de productos ilegales o de origen dudoso.
En términos prácticos, el piloto permitirá a las compañías pagar para que sus anuncios aparezcan en posiciones destacadas dentro de los resultados de búsqueda. Esto supone una gran ventaja para el sector, ya que el acceso a publicidad en línea puede incrementar la visibilidad de los negocios y llegar a usuarios de manera más efectiva.
La medida no solo representa una novedad para la industria del cannabis, sino también un cambio estratégico para Google, que históricamente se mostró reticente a vincularse con esta clase de productos.
De la prohibición a la apertura digital
El cambio de rumbo de Google no es del todo sorpresivo. Hace casi tres años, la empresa ya había levantado la prohibición de anunciar productos de cáñamo y CBD en ciertas regiones de Estados Unidos, luego de que el cultivo de cannabis industrial fuera legalizado a nivel federal.
Sin embargo, el camino no fue lineal. En 2019, Google generó polémica al anunciar que las aplicaciones relacionadas con marihuana serían prohibidas en su tienda digital, Google Play. Esta decisión fue duramente criticada por empresas y usuarios, que la consideraron un retroceso en un momento en el que varios países y estados comenzaban a legalizar el cannabis.
Con el tiempo, las restricciones fueron suavizándose y hoy la compañía parece dispuesta a dar un paso más hacia la normalización del cannabis en el entorno digital.
El vínculo entre tecnología y cannabis siempre fue complejo. Más allá de Google, otras grandes compañías del sector digital también atravesaron tensiones con respecto a la planta.
Por ejemplo, en 2019 un ejecutivo de Facebook habló abiertamente sobre cómo la red social utilizaba inteligencia artificial para detectar y eliminar “contenido que violaba políticas”, incluyendo anuncios de venta de cannabis. Esto generó críticas, ya que muchas publicaciones legítimas de carácter informativo también resultaban bloqueadas.
En el caso de X, la plataforma decidió en 2022 dar por terminado un convenio federal con el gobierno de Estados Unidos que mostraba a los usuarios que buscaban palabras relacionadas con drogas —como “marihuana”— un mensaje invitándolos a considerar tratamiento contra adicciones. Curiosamente, esa advertencia no aparecía en búsquedas vinculadas al alcohol. La cancelación del acuerdo fue vista como un gesto de apertura hacia la conversación sobre cannabis.
Impacto esperado en la industria cannábica
Para las empresas de cannabis en Canadá, el acceso a la plataforma publicitaria de Google representa una oportunidad enorme. Hasta ahora, la mayoría de las estrategias de marketing se apoyaban en medios propios, prensa especializada y marketing boca en boca. La posibilidad de figurar en los resultados de búsqueda de la principal herramienta de internet multiplica el alcance y profesionaliza la comunicación del sector.
El programa también permitirá evaluar cómo reaccionan los usuarios frente a la publicidad de cannabis en un entorno digital mainstream. Según informó la compañía, el objetivo del piloto es “explorar el interés de los usuarios e informar posibles actualizaciones futuras de políticas”. Esto significa que, si los resultados son positivos, no se descarta que Google amplíe el acceso a la publicidad cannábica en otros países y plataformas.
Si bien la medida abre puertas, también plantea desafíos importantes. Uno de ellos es garantizar que los anuncios cumplan con las normativas locales de publicidad de cannabis en Canadá, que son estrictas en cuanto a la protección de menores, la promoción responsable y la limitación de mensajes que puedan inducir al uso desmedido.
Otro desafío radica en la percepción pública. Aunque la legalización ya es un hecho consolidado en Canadá, el cannabis todavía genera debates en torno a la salud pública y el uso juvenil. En este contexto, la presencia de anuncios en Google Search podría alimentar tanto el entusiasmo como las críticas.
Cannabis en Google: un paso hacia la normalización
Más allá de las tensiones, el programa de Google respecto al canabis legal en Canadá puede interpretarse como un paso hacia la normalización global del cannabis en el mercado digital. La publicidad en línea es hoy una de las herramientas más poderosas para cualquier sector económico, y excluir al cannabis solo profundizaba la brecha con otras industrias.
Si la prueba en Canadá resulta exitosa, no sería extraño que Google decida replicar el modelo en mercados regulados de Estados Unidos, Europa y América Latina. Esto podría acelerar la integración del cannabis en el circuito publicitario global y, en consecuencia, favorecer el crecimiento económico del sector.
Aunque el piloto será limitado en tiempo y alcance, su impacto potencial es enorme. Si los resultados son favorables, la medida podría transformarse en un precedente clave para la relación entre cannabis, tecnología y comunicación en todo el mundo.

