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Planta en floración de cannabis

Guía de floración de cannabis semana a semana: cómo cuidar tus plantas en cada etapa

La floración es la etapa final dentro del cultivo de cannabis, el momento en que aparecen los cogollos que finalmente cosecharemos. Es una fase crucial, porque de los cuidados aplicados en este período dependerá la calidad, el aroma y la potencia de la producción final.

Una guía práctica para acompañar a tus plantas desde la prefloración hasta la cosecha, entendiendo qué sucede en cada fase y cómo actuar para obtener resultados óptimos.

Etapa de prefloración: cómo identificar el inicio del ciclo reproductivo

La prefloración es el momento previo al desarrollo pleno de las flores. Marca el comienzo del ciclo reproductivo de la planta y, por lo tanto, el inicio del tramo final del cultivo.

Durante esta etapa, las plantas revelan su sexo (de ahí que también se conozca como “sexado”). Es cuando podemos distinguir si son hembras o machos. Las plantas macho producen únicamente polen y no desarrollan flores, ya que su función es fecundar a las hembras. Por este motivo, la mayoría de cultivadores opta por semillas feminizadas, que garantizan el desarrollo de plantas hembras productoras de cogollos.

El inicio de la prefloración se da con el cambio de fotoperiodo, es decir, cuando las horas de luz comienzan a reducirse. En cultivos de exterior, esto ocurre naturalmente en el inicio del verano. En indoor, el cultivador lo controla reduciendo las horas de luz, lo que estimula a la planta a entrar en floración.

Semanas 1 a 3 de floración: cambios en la planta y cuidados esenciales

Durante las primeras semanas de floración (que coinciden con la prefloración) comienzan a observarse los primeros signos visibles del cambio: las plantas empiezan a formar las primeras estructuras florales.

En este período, conviene aplicar algunas prácticas fundamentales para optimizar resultados.

Por ejemplo, es un buen momento para realizar un último trasplante si el espacio lo permite. Brindarle un poco más de espacio a las raíces ayudará a que la planta se desarrolle con fuerza durante la floración.

También, se pueden colocar tutores antes de que las ramas se vuelvan más rígidas. Esto va a evitar que las ramas se doblen o rompan por el peso de los cogollos, por vientos intensos o tormentas en cultivos de exterior.

La poda de bajos es otra buena práctica para esta etapa. Eliminar las hojas viejas o las ramas inferiores que no reciben buena luz ayuda a redirigir la energía hacia las zonas superiores, donde se concentrará la floración. También es una buena etapa para sacar esquejes si se desea conservar la genética.

Además, habrá que adentrarse en el cambio de fertilización. En prefloración aún pueden mantenerse algunos niveles de nitrógeno, pero a medida que avanza el ciclo, el fósforo (P) y el potasio (K) se vuelven los nutrientes principales.

Nutrición durante la fase media de floración de cannabis

Mientras que el nitrógeno (N) es protagonista en la etapa vegetativa por su rol en el desarrollo de hojas y tallos, durante la floración las necesidades cambian. El fósforo estimula la formación de flores y la fotosíntesis, mientras que el potasio interviene en la asimilación de nutrientes, el transporte de azúcares y el fortalecimiento de la estructura de la planta.

Existen múltiples fuentes naturales de estos elementos:

  • Guano de murciélago: es una de las enmiendas más utilizadas por su alto contenido de fósforo. Puede aplicarse en forma sólida o como té de guano.
  • Harinas: como la harina de hueso, harina de pescado o harina de sangre, todas con buen aporte de fósforo y potasio. Son de liberación lenta, por lo que conviene aplicarlas con anticipación. También pueden prepararse en infusión o té.
  • Humus de lombriz: mejora la estructura del sustrato, aporta microorganismos beneficiosos y favorece la absorción de nutrientes gracias a sus ácidos húmicos y fúlvicos. Además, contiene pequeñas cantidades de nitrógeno que ayudan a mantener un equilibrio.
  • Melaza: rica en micronutrientes y azúcares naturales, alimenta la microvida del suelo, potenciando la salud del ecosistema radicular.

A medida que se acerca el final de la floración, se recomienda reducir progresivamente los fertilizantes y aumentar el riego. Esto es para mejorar el sabor de las flores al fumarlas. Puede que notemos que las hojas se vuelven más amarillas por la disminución de la fertilización, pero esto no es un problema. De hecho es una buena señal.

Ahora, si nuestras plantas continúan muy verdes durante floración avanzada, probablemente debamos realizar un lavado de raíces para eliminar el exceso de nutrientes.

Riego durante la floración de cannabis

Durante la floración, las plantas de cannabis consumen hasta tres veces más agua que en la fase vegetativa. Mantener un riego equilibrado es fundamental para evitar tanto el exceso como la falta de humedad.

Un truco práctico es pesar la maceta con las manos: cuando está recién regada, notaremos su peso máximo. Con el paso de los días, al levantarla y sentirla más liviana, sabremos que la planta necesita agua. También puede hundirse un dedo unos centímetros en el sustrato y, si aún está húmedo, conviene esperar un poco más.

El riego debe ser lento y uniforme, aplicando entre un 10 y 20% del volumen de la maceta en agua. Es decir, si la maceta es de 10 litros, se deben usar entre 1 y 2 litros de agua por riego.

La temperatura del agua ideal es más bien templada, y es recomendable dejar reposar el agua al menos 24 horas antes de usarla para eliminar el cloro.

Control de plagas y humedad en la floración avanzada de cannabis

Con los cogollos ya formándose, las plagas pueden convertirse en un gran problema, y el uso de pesticidas químicos está totalmente desaconsejado, ya que pueden contaminar las flores.

La alternativa más segura es el control biológico, mediante organismos benéficos que combaten naturalmente las plagas sin dañar las plantas ni afectar el sabor final.

Algunos aliados naturales son:

  • Beauveria bassiana: un hongo benéfico que controla más de 200 tipos de insectos, penetrando en su organismo y eliminándolos. Además, libera esporas beneficiosas que refuerzan la protección del cultivo.
  • Bacillus thuringiensis: una bacteria que actúa perforando el sistema digestivo de las plagas, sin afectar a la planta.
  • Trichodermas: otro hongo beneficioso que funciona como un gran preventivo. Se suele aplicar luego de lluvias o días de mucha humedad ya que coloniza el sustrato y previene enfermedades como el fusarium o la botrytis.

Cosecha: señales para cortar en el momento exacto

Saber cuándo cosechar es un arte que combina observación y experiencia. La señal más precisa se obtiene observando los tricomas, esas pequeñas glándulas que cubren los cogollos. Cuando se tornan blanquecinos, el contenido de THC alcanza su punto máximo. Cuando cambian a ámbar, el THC comienza a oxidarse.

Cada cultivador elige el momento de corte según el tipo de efecto que busca, pero por lo general se corta cuando tienen la mayor concentración de THC.

Otro indicador son los pistilos, los pelitos blancos que salen de las flores. A medida que maduran, cambian de color hacia tonos marrones. Cuando la mayoría de los pistilos se han oscurecido, suele ser un buen momento para cosechar.