Un equipo de investigadores de varias universidades descubrió que la variedad autóctona de cannabis de Marruecos conocida como “Beldiya” presenta una notable estabilidad química en comparación con las variedades exóticas cultivadas en el norte del país.
El hallazgo, publicado en la revista Food Chemistry Advances, aporta información clave sobre la composición de cannabinoides en la región y abre nuevas perspectivas para el desarrollo del sector cannábico legal en Marruecos.
El estudio y su contexto
La investigación se llevó a cabo en la región de Bab Taza, cercana a la provincia de Chefchaouen, una de las zonas más tradicionales en el cultivo de cannabis. Durante tres temporadas consecutivas (2014, 2015 y 2016), los científicos analizaron cinco cultivares de Cannabis sativa L. para evaluar su variabilidad química y estabilidad a lo largo del tiempo.
El trabajo fue liderado por el investigador Ismail El Bakali, en colaboración con especialistas de la Universidad Abdelmalek Essaadi, la Universidad Chouaib Doukkali, el Instituto Agronómico y Veterinario Hassan II, la Universidad Ibn Tofail y la Universidad Sultan Moulay Slimane.
Para el análisis, se utilizó una técnica avanzada: la cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas en tándem (LC-MS/TSQ Endura). Esta herramienta permitió identificar y cuantificar los distintos compuestos cannabinoides presentes en las muestras.
¿Qué encontraron en las variedades de Cannabis de Marruecos?
El estudio identificó un total de 13 compuestos cannabinoides, de los cuales cinco fueron detectados en concentraciones superiores al 5%: THCA-A, CBDA, CBD, Δ⁹-THC y CBN.
Uno de los hallazgos más llamativos fue la alta presencia de CBN en todos los cultivares, con una concentración promedio del 52,24%. Según los investigadores, este dato refleja un perfil químico característico de las plantas cultivadas en el norte de Marruecos.
El análisis estadístico, mediante análisis de componentes principales (PCA) y análisis de conglomerados jerárquicos (HCA), permitió dividir los cultivares en tres grupos químicos bien definidos en función de sus concentraciones de cannabinoides.
La estabilidad de la “Beldiya”
Entre todas las variedades, la “Beldiya” destacó por su consistencia química a lo largo de las tres cosechas evaluadas. En contraste, los cultivares exóticos —“Avocat”, “Mexicana”, “Critical Plus” y “Khardala”— mostraron una marcada variabilidad, con cambios significativos de un año a otro.
Los investigadores atribuyen esta estabilidad de la “Beldiya” a dos factores principales: por un lado la homogeneidad de las semillas, resultado de una larga tradición de selección y cultivo por parte de los agricultores locales. Por el otro, su floración temprana, que reduce las posibilidades de hibridación con variedades exóticas introducidas en la región.
Esto confirma que la “Beldiya” mantiene un perfil químico confiable, lo cual es un valor diferencial frente a otras cepas.
Variaciones según la temporada
El estudio también detectó diferencias en las concentraciones de cannabinoides según el año de cultivo:
- En 2014 se registraron niveles más altos de Δ⁹-THC.
- En 2015 las plantas presentaron un incremento de CBD.
- En 2016 se observaron los valores más bajos de THCA-A, CBDA, CBN, CBD y Δ⁹-THC.
Estas variaciones se explican tanto por factores ambientales (condiciones climáticas y de cultivo) como por genéticos. En particular, se observó que algunas modificaciones introducidas en cultivares exóticos durante 2016 tuvieron efectos negativos, reduciendo la producción de cannabinoides.
Además, en la última temporada se registró un aumento en los niveles de CBN en la mayoría de las variedades, fenómeno asociado a la oxidación del THCA-A durante el secado y almacenamiento de las plantas.
El resultado más interesante es que la estabilidad de la “Beldiya” podría convertirla en una candidata ideal para el desarrollo de productos medicinales estandarizados, un aspecto crucial para garantizar seguridad y eficacia en tratamientos.
¿Cannabis de Marruecos al mercado medicinal?
Este estudio adquiere aún mayor importancia en el contexto de la legalización del cannabis medicinal en Marruecos en 2021, a través de la Ley Nº 13-21. Esta normativa permite el uso de cannabis en los sectores industrial, médico y cosmético, generando un nuevo horizonte económico para regiones históricamente vinculadas al cultivo.
En 2024, Marruecos reportó una producción legal de 4.082 toneladas de cannabis, consolidándose como un actor clave en la naciente industria cannábica regulada. Los datos científicos sobre variedades locales como la “Beldiya” serán esenciales para orientar estrategias de cultivo y comercialización.
Los autores del estudio subrayan que sus resultados aportan un conjunto de marcadores genéticos que pueden emplearse en investigaciones futuras sobre la química del cannabis en Marruecos. Estos avances no solo amplían el conocimiento científico, sino que también ofrecen herramientas prácticas para la optimización agrícola y la innovación en productos derivados.
Al demostrar la resiliencia y estabilidad de la “Beldiya”, se refuerza la importancia de preservar las variedades tradicionales frente a la introducción de genéticas foráneas que pueden resultar menos confiables en términos químicos.
La investigación realizada por las universidades marroquíes marca un antes y un después en el estudio del cannabis en el norte de África. La confirmación de la estabilidad química de la “Beldiya” no solo respalda su valor cultural y agrícola, sino que también la posiciona como un recurso estratégico para la industria del cannabis medicinal y terapéutico.
En un escenario global donde el interés por el cannabis regulado sigue creciendo, Marruecos aparece con un activo único: una variedad local que combina tradición, resiliencia y potencial económico. El desafío estará en aprovechar este patrimonio genético de forma sostenible, garantizando beneficios tanto para la ciencia como para las comunidades que históricamente han cultivado la planta.

