A partir de junio llega a los cines «Presente Continuo», el primer biodrama independiente argentino que se anima a mostrar el autismo desde adentro. Dirigida por Ulises Rosell y protagonizada por su hijo Lisandro, un joven de 16 años con autismo, la película invita a vivir una experiencia profundamente íntima y transformadora.
Un retrato desde el corazón
«Presente Continuo» es una mezcla entre documental y ficción que intenta ver el mundo desde la perspectiva de Lisandro. A través de escenas cotidianas y familiares —en el teatro, en rodajes, en la ciudad o en plena naturaleza—, el film nos sumerge en la complejidad de su vida, en sus vínculos y en su forma particular de habitar el mundo.
Además de Lisandro, la película cuenta con la participación de su madre, la reconocida actriz Valentina Bassi, y su padre, Ulises Rosell, en un relato profundamente personal y conmovedor que rompe con los estereotipos y pone al autismo en el centro de la escena sin filtros ni idealizaciones.

La película fue reconocida con el Premio del Público en el BAFICI y recibió una mención especial del jurado. También cuenta con el apoyo de TEActiva, una asociación civil que busca instalar el autismo en la agenda pública.
THC habló en exclusiva con Valentina Bassi, que además de participar en la película y ser la madre del protagonista, es quien introdujo el cannabis como una alternativa terapéutica en la historia familiar. Al mismo tiempo, la planta se volvió una parte importante del film.
¿Cómo surgió la idea de registrar la experiencia de tu familia con la planta? ¿Con qué objetivo?
La idea la trajo Ulises Rosell, que es director de cine y hace este tipo de películas muy independientes. Me gustan lo que hace y sentí que si el tiene esa inquietud, algo bueno siempre va a quedar. Y lo primero que me dijo fue «me gustaría arrancar filmando como haces el aceite de cannabis». Le llamó la atención la mezcla de laboratorio con casero, la cuestión hogareña. Yo tengo un agitador magnético, pero también filtros de café, o una espátula igual o muy parecida a la que se usa para cocinar. Ese entramado mezcla de laboratorio con casero le fascinaba a Ulises.
Entonces arrancamos por ahí. Le dije «Pero para que se tarda un montón» y me contestó que teníamos todo el tiempo del mundo. Y la primera toma que hicimos fue esa, que está justo al inicio de la película. Después no teníamos muy claro cómo iba a ser, Ulises trabaja más por cómo le llaman la atención las cosas.
¿De qué manera el cannabis atraviesa la historia que cuenta Presente continuo?
El cannabis atraviesa la historia de «Presente continuo» de una manera un poco tangencial, forma parte de nuestra vida y entonces está, estaban las plantas cuando filmábamos y se filmaban las plantas. De la misma forma se filmaron las manifestaciones, porque ibamos a reclamar nuestros derechos. Ulises hizo un registro de nuestra vida cotidiana y en nuestra vida cotidiana están las plantas.

Sin lugar a dudas el cannabis atraviesa un poco nuestras vidas, porque desde los 8 años de Lisandro que estamos relacionados con la planta. En estos momentos yo no le estoy dando pero tengo la sensación de que en algún momento voy a volver. Ahora lo vemos bien, uno trata siempre de dar la menos cantidad de cosas.
El cannabis atraviesa la historia de «Presente continuo» porque forma parte de nuestra vida y entonces está, estaban las plantas cuando filmábamos y se filmaban las plantas. De la misma forma se filmaron las manifestaciones, porque ibamos a reclamar nuestros derechos.
Hace cinco años contaste abiertamente tu relación con la planta, en un contexto muy diferente respecto a la regulación que hoy tenemos. ¿Qué sentís que cambió en estos años respecto al uso de cannabis medicinal y la sociedad?
Fue un triunfo cuando se logró legalizar la parte medicinal, pensábamos que era cuestión de tiempo para que se apruebe el cannabis para todos los usos y lamentablemente no sólo no sucedió sino que retrocedimos muchos pasos. Yo todavía tengo el Reprocann vigente pero cuando se venza no sé muy bien si lo voy a poder renovar y la verdad que es un poco triste. Lamentablemente la historia está llena de avances y retrocesos.
¿Seguis cultivando? ¿Cómo evolucionó tu vínculo con la planta con el pasar de los años y las experiencias?
Por ahora sigo cultivando mucho menos que antes, porque por ahora Lisan no está usando, pero siempre tengo la duda de informarme un poco más sobre otras formas de aceite y eventualmente volver a darle. En un momento estuve muy a full, los mandaban a analizar, estaba muy consciente de que el THC es lo que lo hace dormir, que después hacía resistencia, todo eso lo cuento en la peli.
Más allá de los cambios que se lograron, ¿cómo ves el presente de la regulación medicinal? ¿qué problemas siguen existiendo?
No estoy del todo informada con lo que sucede actualmente por esto mismo que dejé de darle aceite a Lisandro, pero sé que los problemas aumentaron un montón, que se están poniendo cada vez más trabas. Sigue habiendo presos por plantar y siempre se está usando a la planta como una forma de decir «estamos luchando contra el narcotráfico».
Mirando hacia el futuro, ¿crees que la solución estaría en avanzar en una regulación integral que contemple todos los usos del cannabis y su cultivo?
Sí, sin lugar a dudas. Yo creo que la forma de terminar con todos estos problemas es lograr la regulación integral que contemple todos los usos del cannabis. Además de entender al cannabis como terapéutico, que sea libre para uso adulto. En el caso de tener un hijo con discapacidad, está lleno de trámites y el Reprocann es un trámite más. Tenés que estar pendiente de ver si sale o no sale, y las plantas están creciendo y todavía no te salió.
Me parece que todos creíamos que el primer paso era el cannabis medicinal y el segundo paso era que sea libre para todos sus usos. Bueno, retrocedimos, pero me parece que sí, sin duda, pero sin ninguna duda, sería beneficioso para todos.
Todo el sector de discapacidad está colapsado actualmente. Los aranceles que fija el Estado son tan bajos que no alcanzan ni para los costos operativos de las instituciones, de los transportistas, de los terapeutas, acompañantes terapéuticos.
Quienes no tienen una discapacidad o un familiar en esa condición no terminan de comprender qué está pasando con el abordaje de la discapacidad actualmente, ¿podrías contarnos qué ocurre?
Todo el sector de discapacidad está colapsado actualmente. Los aranceles que fija el Estado son tan bajos que no alcanzan ni para costear el 60% de los costos operativos de las instituciones, de los transportistas, de los terapeutas, acompañantes terapéuticos, no hay sector de la discapacidad que no esté afixiado.
Yo creo que están estrangulando al sector, por eso se se bueno, se está pidiendo y reclamando que se declare la ley de emergencia en discapacidad porque es una emergencia, los chicos se están quedando sin sus acompañantes terapéuticos, sin sus apoyos. Las escuelas especiales están haciendo colectas para para no fundirse. Donde va mi hijo está haciendo eso.

El miedo que te da que tu hijo se quede sin escuela después de tantos años que tardaste en conseguirla, porque uno tarda un montón de tiempo en encontrar los terapeutas, en encontrar la escuela y cuando lo encontrás, que colapse y que se vayan, es catastrófico. Es intransferible explicar lo catastrófico que es que se te vayan los apoyos que tanto te costó conseguir.
A veces siento que hasta que no te pasa no lo entendés. Nosotros después de buscar años encontramos una escuela que es exacta para Lisandro, es lo que él le necesita, él está feliz, tiene su estructura, tiene su rutina y si esa escuela cierra para nosotros no tenemos plan B. Y hay gente que la está pasando muchísimo peor, pero muchísimo, muchísimo peor y por eso estamos por la Ley de Emergencia en Discapacidad, que ya se aprobó en Diputados, se tiene que aprobar en Senadores y no se tiene que vetar la ley.
El cannabis vino un poco a decir «bueno, podemos hacer algo entre los dos, un poco de alopatía y y un poco de cannabis» y yo encontré un buen equilibrio.
En este contexto, ¿crees que el cannabis como terapéutica puede ser una alternativa para quienes no lo estaban considerando aún?
A mí, personalmente, el cannabis para mí funcionó como una alternativa terapéutica. Tenés que tener ganas y yo las tuve. Tenés que tener ganas de de cultivar, de estar en contacto con la tierra. Ganas de aceptar el prueba y error, ¿no? porque no es alopatia, no es «te doy esto y vas a ver que va a estar bien». Vas probando, vas viendo, cuando lo ves mejor haces analizar el aceite para saber que cannabinoides fueron los que hicieron que Lisandro esté mejor. Hay idas y vueltas.
Como complemento en su infancia me sirvió un montón, porque en la infancia te da más miedo medicar a un niño. Se te pone la piel de gallina. El cannabis vino un poco a decir «bueno, podemos hacer algo entre los dos, un poco de alopatía y y un poco de cannabis» y yo encontré un buen equilibrio.
Después le agarré el gusto y el amor a cultivar, a hacer esquejes, mirarlos crecer, ¿no? Como que hay algo terapéutico en el hecho de cultivar y estar en contacto con la tierra.
¿Dónde y cuándo verla?
Podés ver Presente Continuo desde junio:
📍 Malba – Sábados a las 18 h
Av. Pres. Figueroa Alcorta 3415, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
📍 Cine Arte Cacodelphia – Domingos a las 19 h
Av. Pres. Roque Sáenz Peña 1150, Ciudad Autónoma de Buenos Aires


@Ulises Rosell