La provincia de Tierra del Fuego dio un paso clave en materia de salud pública y soberanía científica: con la firma del gobernador Gustavo Melella y la publicación del Decreto Nº 2605/25, el Ejecutivo oficializó la reglamentación de la Ley Provincial Nº 1277, que adhiere a la Ley Nacional Nº 27.350 sobre el uso medicinal, terapéutico y científico del cannabis y sus derivados.
La medida, publicada en el Boletín Oficial del 31 de octubre, convierte a Tierra del Fuego en una nueva jurisdicción que avanza hacia la implementación efectiva del marco legal para el cannabis medicinal, consolidando un esquema provincial de investigación, producción y acceso controlado.
Un programa provincial para investigación y salud
La reglamentación crea el Programa Provincial de Investigación Médica y Científica del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus Derivados, bajo la órbita del Ministerio de Salud, que será la autoridad de aplicación. Este organismo tendrá la tarea de diseñar políticas públicas vinculadas a la producción, control de calidad y distribución de productos medicinales derivados del cannabis, además de promover la formación profesional y la investigación clínica.
El programa busca impulsar la capacitación del personal de salud, fomentar proyectos de investigación médica y articular con universidades, centros científicos y organizaciones civiles especializadas en la materia. Según el decreto, la meta es fortalecer una política sanitaria basada en la evidencia, que priorice el acceso equitativo a tratamientos seguros y trazables.
Un registro provincial para pacientes y profesionales
Uno de los pilares del nuevo esquema es la creación de un Registro Provincial voluntario, donde podrán inscribirse pacientes, familiares, cultivadores, organizaciones civiles y profesionales de la salud involucrados en el uso medicinal del cannabis.
Este registro permitirá ordenar el circuito de producción y acceso, garantizando trazabilidad, control sanitario y acompañamiento médico. Además, habilitará la inscripción de personas que cultiven para sí mismas, a través de un familiar o mediante una organización civil autorizada, siempre bajo indicación médica y consentimiento informado.
Según el Ministerio de Salud, la creación del registro facilitará el relevamiento territorial de pacientes y comunidades, lo que permitirá identificar barreras de acceso y diseñar políticas públicas adaptadas a las necesidades locales.
El objetivo es construir una red de atención integral que garantice el goce pleno de los derechos reconocidos por la legislación nacional y provincial, en línea con la política sanitaria argentina que reconoce al cannabis como una herramienta terapéutica válida y en expansión.
Formación, trazabilidad y calidad de los tratamientos
La reglamentación establece que la autoridad sanitaria provincial podrá dictar normas complementarias para asegurar la calidad de los productos y la correcta implementación de los tratamientos. También podrá firmar convenios con organismos públicos, privados e instituciones académicas a fin de facilitar el desarrollo de investigaciones médicas y científicas.
El texto subraya la necesidad de crear condiciones adecuadas para el aprovisionamiento de insumos y la elaboración de derivados estandarizados, con el fin de garantizar productos seguros y de calidad.
De esta manera, Tierra del Fuego se posiciona no solo como usuaria del marco nacional, sino también como un actor potencial en el desarrollo productivo y farmacéutico vinculado al cannabis medicinal.
Inclusión sanitaria y cobertura pública
Uno de los puntos destacados del decreto es la posibilidad de que las prestaciones médicas relacionadas con el uso de cannabis se incorporen progresivamente a la cobertura de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF).
Esto significará un avance en términos de acceso equitativo para pacientes que hoy dependen de productos importados o de elaboraciones artesanales fuera del circuito regulado. La norma apunta a reducir esa brecha y a garantizar un tratamiento seguro, con respaldo profesional y supervisión estatal.
El Ministerio de Salud será responsable de coordinar acciones de capacitación profesional, de control de calidad y de distribución de productos, además de promover la educación sanitaria en torno al uso terapéutico del cannabis, una medida considerada clave para evitar la desinformación y el uso inapropiado.
Un paso más en la federalización del cannabis medicinal
Con esta reglamentación, Tierra del Fuego se suma al grupo de provincias que buscan implementar marcos regulatorios propios, como Jujuy, La Rioja, San Juan, Misiones y Buenos Aires, fortaleciendo el proceso de federalización del cannabis medicinal en Argentina.
El enfoque fueguino pone el acento en la investigación pública, la formación médica y la producción con control estatal, en sintonía con la tendencia nacional hacia un modelo sanitario que combine salud, ciencia y desarrollo industrial.
El gobernador Melella destacó que “la reglamentación de esta ley es una herramienta fundamental para garantizar derechos y acompañar a las familias que necesitan estos tratamientos, siempre desde la mirada de la salud pública y el conocimiento científico”.
Un marco para la investigación y la equidad
El decreto provincial no solo busca habilitar el acceso a tratamientos, sino también promover la generación de conocimiento. El cannabis medicinal, utilizado bajo prescripción médica, ha mostrado resultados alentadores en patologías como epilepsia refractaria, dolor crónico, esclerosis múltiple, y náuseas inducidas por quimioterapia, entre otras.
Sin embargo, los especialistas insisten en que la investigación local es indispensable para consolidar la evidencia y adaptar los protocolos terapéuticos a la realidad argentina. En ese sentido, el nuevo programa provincial abre la puerta a convenios con universidades nacionales, hospitales y laboratorios públicos para impulsar ensayos clínicos y estudios de calidad de los extractos.
La reglamentación de la Ley 1277 representa un avance histórico para Tierra del Fuego, que se incorpora al entramado nacional del cannabis medicinal con una propuesta centrada en la salud, la ciencia y la equidad.
Al establecer un marco legal claro, la provincia fortalece su sistema sanitario, impulsa la investigación local y promueve la formación de profesionales capacitados en terapias cannábicas. Este paso marca una nueva etapa para el sur del país, que apuesta por integrar innovación, derechos y desarrollo sustentable en torno al uso medicinal del cannabis.

