Solo quienes han tenido que manicurar o podar sin una herramienta especializada saben cuánto puede facilitar la tarea una buena tijera. Chikamasa ofrece una amplia variedad de tijeras para poda y manicura, diseñadas para acompañar al cultivador en cada etapa, con formatos adaptados a distintas necesidades.
Chikamasa: tijeras fabricadas en la capital de la herrería japonesa
Las tijeras Chikamasa provienen de Sakai, una ciudad ubicada en Osaka, Japón, reconocida por su tradición milenaria en la producción de herramientas de corte de altísima calidad. Desde tiempos antiguos, los herreros de Sakai fabricaban espadas samuráis, y hacia el siglo XVI comenzaron a ganar fama por sus cuchillos para cortar tabaco, cuando esta planta fue introducida en el país.
Hoy en día, sus cuchillos y tijeras son considerados un arte tradicional por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria japonés. Sakai sigue siendo un lugar de excelencia en metalurgia, y sus cuchillas son buscadas por chefs de todo el mundo por su precisión y la suavidad del corte, que reduce el esfuerzo con un solo movimiento firme.
Chikamasa, fiel a su herencia, mantiene los estándares de la artesanía japonesa con tijeras ligeras, afiladas y resistentes a la resina, y hacen que la poda y la manicura sean más cómodas y precisas.
Tijeras Chikamasa: amplitud de modelos para distintas necesidades
Las tijeras Chikamasa se presentan en una amplia gama de modelos diseñados para optimizar la comodidad y la eficiencia en las tareas de poda y manicura.
Son ultralivianas, algo que tus manos van a agradecer en largas jornadas de trabajo, ya que ayudan a reducir la fuerza de agarre. Están fabricadas con hojas de acero inoxidable, lo que garantiza durabilidad, y cuentan con mangos antideslizantes, ideales para evitar inconvenientes cuando las manos transpiran.
Podés encontrarlas en formato de pinza o de tijera clásica, según tu estilo de trabajo. Además, algunos modelos incorporan una angulación en forma de L. Esto sirve para facilitar el acceso a las zonas más difíciles de la planta sin forzar la postura.
También hay modelos con recubrimiento de flúor en sus hojas, lo que evita uno de los principales problemas durante la manicura: que la resina se pegue a las tijeras. Este detalle no solo mejora la experiencia de uso, sino que permite que la resina se mantenga adherida a las flores, conservando así su potencia y calidad.
¿Por qué es importante elegir buenas tijeras para la poda y manicura?
La poda y la manicura son tareas manuales que pueden demandar tiempo y paciencia. Contar con herramientas cómodas y precisas no solo facilita el trabajo, sino que también ayuda a mejorar la calidad del resultado. Pero, ¿por qué es importante podar y manicurar?
La poda se realiza durante el cultivo y aporta varios beneficios. Consiste en cortar determinadas ramas de la planta con distintos objetivos. Algunos cultivadores la aplican para controlar el tamaño y obtener plantas más discretas, optimizando el espacio de cultivo. Otros prefieren podar las ramas más bajas, que son las más viejas y menos productivas por su escasa exposición a la luz. De esta forma, la energía de la planta se redirige hacia las zonas superiores, donde se desarrollan mejor los cogollos. Además, la poda estimula procesos hormonales que pueden aumentar el rendimiento general de la planta. Existen múltiples tipos de poda según las necesidades y finalidades del cultivador.
La manicura, en cambio, es una tarea postcosecha que puede hacerse antes o después del secado (dependiendo de la preferencia de cada cultivador), pero siempre antes del curado. Consiste en retirar de los cogollos las hojas que no contienen resina. Esta limpieza no solo mejora la apariencia de las flores, sino que favorece una mejor ventilación en el secado al reducir la cantidad de materia vegetal. También puede influir positivamente en el sabor de las flores.
Tanto en la poda como en la manicura, usar tijeras adecuadas es primordial. Una buena herramienta reduce el esfuerzo, evita dolores en las manos y mejora la precisión de los cortes. Y esto repercute en la salud de la planta y la calidad de la cosecha.

