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Sustrato cannabisRevista THC

Cómo armar un sustrato básico paso a paso

Es posible comprar sustratos para cannabis de buena calidad para cada etapa del cultivo en tu growshop amigo. Pero si tenés los elementos necesarios, podés hacerlo en tu casa.

La idea es sencilla: para armar un buen medio de cultivo tenemos que asegurarnos de que el sustrato no solo tenga los nutrientes necesarios, sino que también posea las propiedades de retención de agua y aireación. Acá te dejamos una receta sencilla.

Elementos básicos para un sustrato para cannabis

40% tierra negra de buena calidad y/o compost
La tierra negra y el compost son la base del sustrato, tienen el mayor contenido de nutrientes de la mezcla, pueden usarse juntos o separados. El compost aporta una mayor cantidad de nutrientes, puede ser de restos vegetales o de guanos de animales variados. Puede hacerse una mezcla mitad tierra negra, mitad compost.

25% turba
Su función es retener agua y nutrientes, airear el sustrato y reducir su compactación. Al tener un pH que ronda los 3 puntos de acidez, es útil a la hora de regular el pH del suelo, que tiende a alcalinizarse por el agua de riego, que suele tener un pH mayor a 7.

10% vermiculita
Es un mineral que pertenece al grupo de las Micas. Tiene, al igual que la perlita, la capacidad de aumentar entre ocho y 20 veces su tamaño al ser calentada a altas temperaturas. Retiene agua y minerales dentro de sus celdas internas y otorga aireación al sustrato.

10% perlita
Este material que se encuentra en la naturaleza es vidrio volcánico expandido y, al ser sometido a alta temperatura, se expande y aumenta su dimensión y “esponjosidad”. Tiene una gran capacidad de retención de agua, asi como también de aireación del sustrato.

15% humus
El humus de lombriz es, sin duda, uno de los abonos más fieles que el cultivador puede encontrar. El humus posee un notable contenido de nutrientes y, lo que facilita su absorción, realiza un significativo aporte de ácidos húmicos y fúlvicos. Por otra parte, ayuda a regular el pH y mantiene la microvida del suelo.

Estructura

Para mejorar el ambiente en el que las raíces se desarrollan se pueden sumar hongos simbióticos y materiales que mejoran el drenaje, la retención del agua y cuidan la microvida del sustrato.

Leca o pometina
La base del interior de la maceta es la encargada del correcto drenaje y también contribuye en la aireación de la masa radicular que se genera en el sustrato. Para ello se emplea leca (arcilla expandida mediante calor) o también puede ser pometina. Aplicar una capa de unos 5 cm de leca o pometina, cubriendo la totalidad de la base de la maceta y los drenajes.

Mulching
Protege la superficie del sustrato y la microvida que hay en él. Reduce la evaporación del agua de riego por el calor. Minimiza la compactación del sustrato por el riego y ayuda a regular la temperatura adentro del contenedor. Puede usarse viruta de madera, paja de trigo o cualquier material similar. Se aplica una capa de 2 cm sobre la superficie del sustrato.

Hongos benéficos
Se pueden agregar al sustrato hongos simbióticos y protectores del sistema radicular, como lo son las micorrizas y las trichodermas. Las micorrizas favorecen y optimizan la absorción de nutrientes. Las trichodermas son protectores biológicos: colonizan las raíces y las protegen de los hongos que puedan perjudicar el cultivo, como el fusarium.