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@Chewberto420

Cannabis, ciclo menstrual y menopausia: ¿cómo ayuda la planta?

En muchas mujeres la menopausia produce una cantidad de síntomas como cambios de humor o insomnio, generados por el desbalance en la producción de hormonas asociadas a la fertilidad. Uno de los tratamientos para este proceso es una terapia de sustitución hormonal, aunque está contraindicado en casos de riesgo de enfermedades oncológicas especialmente el cáncer de mama y puede provocar efectos secundarios.

Una de las alternativas que más fuerza tomó en estos últimos años fue el cannabis, que alivia los síntomas de la menopausia sin los riesgos de la medicina tradicional: ayuda a regular la temperatura corporal y sirve contra el insomnio y los calambres además de mejorar el estado de ánimo.

De acuerdo a las cifras de un estudio, 1 de cada 3 mujeres canadienses utiliza cannabis para tratar los síntomas de la menopausia. Un estudio en Estados Unidos arrojó un resultado similar: El 27% de un grupo de 250 mujeres encuestadas afirmó que utilizaba cannabis para tratar síntomas como el insomnio o los cambios en la temperatura corporal.

¿Cómo se usa el cannabis para aliviar los síntomas del ciclo menstrual?

Para aliviar las molestias experimentadas durante el ciclo menstrual el cannabis se conocen varios formas de uso de cannabis.

Según la intensidad del dolor o la molestia, puede usarse un aceite de cannabis proporción 1:1 (THC/CBD) por vía sublingual en los días previos a la menstruación, una toma cada 8 horas. También se reportan buenos resultados aplicando cremas en la zona del dolor.

En casos de dolor muy intenso se puede usar cannabis fumado o vaporizado como rescate. También funciona el té de cogollos, ya que los cannabinoides ácidos también presentan cualidades analgésicas y antinflamatorias.

Cannabis y hormonas

El sistema endocannabinoide tiene un papel fundamental en el mantenimiento de la homeostasis, el conjunto de sistemas que regulan y mantienen en equilibrio un cuerpo viviente.

Está formado por tres elementos principales: los receptores cannabinoides, los «enchufes» presentes en las células, los endocannabinoides, que son las moléculas producidas por el cuerpo que activan dichos receptores y las enzimas metabólicas que degradan los endocannabinoides una vez utilizados por las células.

Los endocannabinoides, como la anandamida o el 2-AG, son producidos por demanda y utilizados inmediatamente, a diferencia de otras moléculas generadas por el metabolismo que pueden “archivarse” y usarse más tarde.

Los receptores cannabinoides CB1 aumentan o disminuyen su cantidad de acuerdo a los niveles de estrógeno presente en el organismo. Al mismo tiempo aumenta la cantidad del endocannabinoide anandamida, potenciando todo el sistema

El punto que nos interesa es la interacción del sistema endocannabinoide con otros sistemas corporales, como por ejemplo las hormonas sexuales. Existe una diferencia en la concentración y variedad de hormonas entre el cuerpo masculino y el cuerpo femenino, que cumplen distintas funciones a nivel metabólico y también influencian el comportamiento. El estrógeno es una de esas hormonas sexuales que interactúa con el sistema endocannabinoide y se encuentra en mayor concentración en el cuerpo femenino.

En muchas partes del cerebro, los receptores cannabinoides CB1 (que además son los receptores que interactúan con los cannabinoides producidos por la planta de Cannabis) aumentan o disminuyen su cantidad de acuerdo a los niveles de estrógeno presente. Al mismo tiempo aumenta la cantidad del endocannabinoide anandamida, potenciando todo el sistema. Esto se traduce en una mayor acción del THC, CBD y otros cannabinoides.

El rol en el ciclo menstrual y el embarazo

El sistema endocannabinoide también regula el ciclo menstrual mediante la producción de anandamida, que se encuentra en su mayor concentración durante la ovulación.

Al mismo tiempo, algunos estudios sugieren que bajos niveles de anandamida son necesarios para la implantación del embrión y para llevar a término un embarazo. Durante el parto, los niveles de anandamida se elevan otra vez. A principios del embarazo, los niveles altos de anandamida pueden provocar abortos y están asociados a embarazos ectópicos.

El cannabis alivia los síntomas de la menopausia: ayuda a regular la temperatura corporal y sirve contra el insomnio y los calambres además de mejorar el estado de ánimo.

Un estudio in vitro sobre tejido muscular del útero, que utilizó tanto anandamida como Delta-9-THC comprobó el efecto directo y potente que tienen los cannabinoides y su vinculación con el proceso de parto. Lo interesante de este estudio, es que concluyó que el uso de cannabinoides exógenos (no producidos por el cuerpo humano) no está directamente relacionado con el adelantamiento del parto.  Este efecto relajante es el mismo que manifiestan las usuarias medicinales que sufren de cólicos menstruales o dismenorrea.