Una evidencia más para ahondar en los efectos del cannabis y cáncer: un estudio israelí comprobó que el 60% de las y los pacientes oncológicos experimentaron un efecto positivo al usar cannabis medicinal durante seis meses.
La investigación describe que, frente a los opioides, la administración de cannabis en personas que atraviesan una quimioterapia es efectiva y segura para mitigar dolores de manera indirecta, actuando sobre la reducción de comorbilidades como depresión y ansiedad.
Además, ya existe abundante evidencia sobre la posible función inhibidora de la reproducción del cáncer de los cannabinoides.
De los países que avanzaron en torno al tratamiento médico con cannabis, Israel es uno de los países que despenalizó la posesión de marihuana y emitió más de 100.000 licencias para pacientes con cáncer en fase paliativa y pacientes con cáncer con efectos adversos relacionados con el tratamiento antineoplásico. Aun así, un grupo de investigadores consideró que era necesario realizar un ensayo profundizar sobre los efectos a largo plazo. Las conclusiones son positivas.
¿Cómo comprobaron los efectos del cannabis frente al cáncer?
En principio la investigación fue realizada sobre un grupo de pacientes con cáncer mayor de 18 años que respondió 174 preguntas de sus oncólogos antes del inicio del tratamiento (T0) con cannabis medicinal. Luego las y los pacientes autoevaluaron sus síntomas basales en un cuestionario anónimo; y después de uno (T1), tres (T3) y seis meses (T6) de tratamiento con cannabis los pacientes volvieron a completarlos.
En términos generales los hallazgos del estudio israelí demuestran que el uso de cannabis medicinal se asocia con una reducción del 60% en la mayoría de los síntomas relacionados con el cáncer durante los primeros seis meses de iniciado el tratamiento.
Las preguntas recopilaron información sobre el uso de analgésicos, características del tratamiento, escala de evaluación de síntomas conmemorativos (MSAS) de la carga de síntomas de cáncer, así como información sobre el nivel o intensidad del dolor, que incluyó el Cuestionario de Dolor McGill de formato corto (SF-MPQ). También registraron información sobre salud mental y sexual, calidad de descanso y los efectos adversos (EA).
Por su parte, durante enero de 2019 a septiembre de 2021 las y los médicos le prescribieron a cada paciente dosis de tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD) vía sublingual o por inhalación; según las directrices del Ministerio de Salud de Israel.
Los resultados del estudio
De los 324 pacientes elegibles que iniciaron el tratamiento con cannabis medicinal el grupo se redujo a 126 pacientes quienes llegaron a completar el T6. Los motivos incluyen el cese del tratamiento debido a la falta de eficacia (24), los EA (36), la falta de necesidad adicional (55) o la muerte del paciente (69).
De esas 126 pacientes que completaron el estudio, la mayoría se autopercibía mujer y tenía un promedio de 64 años. El diagnóstico más frecuente fue el cáncer de mama, seguido de los cánceres de colon, pulmón y ovario, con la mayoría de las pacientes en estadio IV. En cuanto al tratamiento, los investigadores notaron que con el tiempo las y los participantes consumían productos ricos en THC con más frecuencia, de 2000mg a 3000mg al final del estudio, mientras que los niveles de CBD consumidos por mes se mantuvieron estables.
En términos generales los hallazgos del estudio israelí demuestran que el uso de cannabis medicinal se asocia con una reducción del 60% en la mayoría de los síntomas relacionados con el cáncer durante los primeros seis meses de iniciado el tratamiento.
De la evaluación realizada por la Memorial Symptom Assessment Scale que promedia la intensidad de 32 síntomas calificados por intensidad de 0 a 4 sobresale que alrededor del 40% del grupo de la muestra informa una reducción en la carga total de síntomas de cáncer.
En cuanto al dolor general por cáncer se destaca que el 36% del grupo de la muestra informó una disminución del 30% en la intensidad del dolor en promedio, y el 33% de la cohorte informó una reducción del 30% en su puntaje total del cuestionario Mcgill (SF-MPQ).
Sin embargo, en sus conclusiones los autores del estudio atribuyen esta reducción al impacto del cannabis en las comorbilidades del cáncer, y no necesariamente a su tratamiento directo del dolor por cáncer. Por ejemplo, en el caso de los niveles de ansiedad y depresión, estas comorbilidades disminuyeron en una mediana de 22% y 12%, respectivamente. En particular, el estudio señala que las puntuaciones de alteración del sueño mostraron solo cambios positivos (0-43%).
De estos resultados se desprende que el tratamiento con cannabis medicinal se asocia a una menor dependencia de los opioides, que en general no son bien tolerados por los pacientes con cáncer. Esto se ve reflejado en que más de la mitad de las y los participantes del estudio suspendieron todos los demás medicamentos para aliviar el dolor durante el sexto mes de consumo de cannabis medicinal. Los EA asociados al cannabis fueron entre un 20 y 30 % pero no son de gravedad, siendo los más frecuentes los mareos y el cansancio.

