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@Revista THC

Polinización selectiva: cómo hacer semillas sin perder calidad en los cogollos

La época de primavera/verano es ideal para abrir nuevas semillas y probar diferentes genéticas. Es uno de los momentos más esperados por los cultivadores, ya que pueden sacarse las dudas sobre el contenido genético de las semillas que poseen. Es decir, al germinar y comenzar a ver el crecimiento de nuevas plantas, uno puede ir viendo si las plantas germinadas son más bien sativas o más bien índicas, si tienen buena velocidad de desarrollo, así como también en su sexado. También se puede aprovechar para preparar todo y hacer semillas de cannabis.

Muchos cultivadores arrancan con semillas feminizadas, pero no todos las eligen siempre: ya sea por gusto, por falta de oferta o dificultad para conseguir las mismas, muchas veces los cultivadores comienzan sus cultivos con semillas regulares. Esto quiere decir que seguramente obtengan algunos machos, los cuales por lo general son eliminados.

Ahora bien, a continuación vamos a explicar algunas técnicas que podemos utilizar para aprovechar esos machos, conservándolos y utilizándolos más adelante para obtener algunas semillas para la temporada siguiente o usando el primer polen liberado, sin “estropear” con semillas la totalidad de los cogollos.

Cómo hacer semillas de cannabis: elegiendo un macho

La observación de la evolución del macho es un aspecto súper importante. Por lo general, cuando comenzamos a cultivar, por desconocimiento le tenemos temor al macho y, ni bien podemos detectarlo, corremos a cortarlo con una tijera o un cuchillo para luego eliminarlo.

Bueno, debemos saber que tanta urgencia no es necesaria, sobre todo si venimos observando la evolución a diario y no encontramos un macho avanzado, puesto que si este fuera el caso, sí es probable entonces que esté liberando grandes cantidades de polen. Pero si el macho lo detectamos a tiempo, vamos a ver que tenemos entre una y dos semanas por lo menos hasta que este vaya abriendo las flores y liberando polen, por lo que tenemos todo ese tiempo para tomar la mejor decisión sobre qué hacer con él.

Lógicamente, los machos, del mismo modo las hembras, son diferentes entre sí, por lo que esta evolución puede darse en el transcurso de más tiempo que una o dos semanas; así como también dependiendo de la genética, algunos machos pueden sexar más tarde que las hembras, aunque por regla general es sabido que los machos suelen ser los primeros en mostrar su sexo.

Mencionado esto, tenemos que saber que si estamos prestando atención a nuestras plantas, vamos a poder detectar al macho con facilidad y vamos a poder ver su evolución, para saber con precisión cuánto demora en comenzar a liberar polen desde que mostró su sexo. Lógicamente, al comienzo esta liberación va a ser más sutil y solo en algunas preflores, para luego, ya con la floración del macho más avanzada, producir mucha mayor cantidad de polen, capaz de polinizar varias decenas de plantas hembras.

Cómo hacer semillas de cannabis: Tipos de polinización

Tenemos varias formas de realizar polinizaciones selectivas para obtener solamente una pequeña cantidad de semillas. Dependiendo del momento del sexado y la época en la que hayamos comenzado, vamos a optar por una u otra.

Polinización temprana

Básicamente, la primera técnica consiste en aprovechar el momento de sexado para usar el primer polen que produce el o los machos a utilizar, para polinizar las primeras preflores que produzcan las hembras que vamos a florar luego. Esta técnica va a ser posible solamente si estamos sexando las plantas más bien tarde, es decir, cerca del comienzo de floración del resto de las plantas. De lo contrario, la producción de semillas va a ser demasiado pobre, es decir, solo vamos a obtener dos semillas por nudo, que es donde vamos a encontrar las primeras preflores.

Si en cambio polinizamos ya más entrada la floración, el riesgo de polinizar toda la planta y que esta deje de producir flores hembra es mucho mayor, por lo que podríamos estropear la producción y llenarla de semillas. Entonces podemos ver que el momento es clave y que en polinización selectiva siempre apuntamos a trabajar con la menor cantidad de polen posible. Esto último se debe a que es muy volátil, entonces nos va a ser imposible controlarlo si tenemos uno o más machos con una gran cantidad de flores.

Polinización en floración

La segunda opción para poder realizar algunas semillas sin estropear la cosecha por completo es un poco más compleja de realizar, pero si la logramos realizar con éxito, el margen de error al polinizar es menor, ya que si polinizamos prematuramente y se nos va la mano con la cantidad de polen utilizado o manipulado, puede suceder que la floración de la hembra se detenga casi por completo, pues al estar polinizada su meta ya fue lograda y la producción de flores hembras se detiene.

Con esta otra técnica, en cambio, lo que se pretende es dejar avanzar la floración de las hembras casi hasta su punto máximo y ahí, con mucho cuidado, tomar una muestra muy pequeña de polen del macho elegido; preferentemente para evitar polinización no deseada, vamos a utilizar el polen de las primeras preflores. Con este polen, vamos a poder polinizar solamente algunos cogollos, evitando que este llegue al resto de la planta. De esta forma, solamente vamos a obtener semillas en la rama que hayamos polinizado y no así en el resto de la planta.

En este caso es importante aclarar también que el proceso de la gestación de la semilla puede demorar hasta 45 días. Por lo tanto, puede ser necesario al alcanzar la madurez, cosechar toda la planta menos la rama polinizada para asegurarnos de que estas semillas lleguen a madurar por completo, sin importar que los cogollos se pasen de su punto óptimo.

Para esta última técnica lo que tenemos que hacer es un esqueje del macho elegido al momento del sexado (primavera-verano) y conservarlo en estado vegetativo (con una lámpara prendida 18 horas diarias o más) para evitar que continúe la floración y por ende la producción de polen, por lo menos hasta que las hembras estén en floración avanzada. De esta forma, al sacar el esqueje del macho nuevamente al exterior, este comenzará su proceso de floración, el cual puede tardar al menos 15 días en comenzar.

En este punto nuevamente debemos estar muy atentos a su evolución para no permitir que libere polen sin que nosotros lo veamos y podamos controlar, ya que, de lo contrario, puede polinizar ramas no deseadas, ya sean nuestras como también de algunos vecinos. Es importante igual no desesperar si alguna flor abre y no lo notamos a tiempo, ya que como dijimos antes, si es solo una flor no hay polen suficiente para polinizar todo un cultivo.

Como conclusión, podemos determinar que el manejo del macho para hacer semillas de cannabis lo es todo y no hay que temerle. Por el contrario, hay que aprender a manipularlo para obtener el resultado que deseamos, ya sea polinizando plantas entradas en floración, como para polinizar en algunos casos preflores en vegetativo. Las semillas son un gran recurso para contar año tras año y así poder continuar las generaciones de las plantas que más nos gustan.