Una nueva encuesta estatal encontró que el uso reciente de cannabis entre estudiantes secundarios de Colorado, Estados Unidos continúa disminuyendo. Los datos también muestran una menor percepción de acceso a la sustancia, más de una década después de la legalización para uso adulto.
Uno de los argumentos más repetidos por los opositores a la legalización del cannabis ha sido el supuesto aumento del uso entre adolescentes. Sin embargo, los datos más recientes de Colorado vuelven a contar una historia diferente.
Los resultados de la edición 2025 de la Healthy Kids Colorado Survey, una de las encuestas de salud juvenil más amplias de Estados Unidos, muestran que el uso de cannabis entre estudiantes secundarios sigue disminuyendo y se encuentra muy por debajo de los niveles registrados antes de la legalización del mercado para adultos.
Según la encuesta, el 9,7% de los estudiantes de secundaria reportó haber usado cannabis durante los últimos 30 días. En 2021 esa cifra era del 12,8% y, antes de la aprobación de la legalización en 2012, alcanzaba el 22%.
En otras palabras, el uso reciente de cannabis entre adolescentes cayó más de un 50% respecto de los niveles previos a la regulación del mercado.
Una tendencia que también aparece en escuelas medias
La disminución no se limita a los estudiantes más grandes.
Entre los alumnos de escuelas medias (middle school), el uso reciente cayó hasta el 1,5%, cuando en 2023 se ubicaba en el 3% y en 2013 superaba el 5%. Los indicadores de uso alguna vez en la vida también mostraron descensos en ambos grupos etarios.
Los datos forman parte de una tendencia que viene observándose desde hace más de una década y que contradice las predicciones realizadas por numerosos sectores durante los debates sobre legalización.
Menos uso y menos acceso percibido
Otro dato que llamó la atención de los investigadores es la percepción de accesibilidad.
La encuesta encontró que el 33,5% de los estudiantes secundarios considera que sería «fácil» o «muy fácil» conseguir cannabis si quisiera hacerlo. Aunque el número puede parecer elevado, representa una caída significativa frente al 40,4% registrado en 2023 y al 54,9% medido en 2013.
Es decir, mientras el mercado regulado para adultos se consolidó en Colorado, los adolescentes reportan que acceder al cannabis resulta cada vez más difícil.
El papel de la regulación
Las autoridades estatales atribuyen parte de estos resultados a los controles implementados sobre la industria legal.
A comienzos de este año, la División de Regulación de Marihuana de Colorado informó que los comercios habilitados alcanzaron una tasa de cumplimiento cercana al 99% en las verificaciones destinadas a impedir ventas a menores de edad.
El sistema incluye controles de identidad obligatorios, inspecciones periódicas y sanciones para los establecimientos que incumplen las normas.
Aunque los especialistas advierten que ningún dato aislado permite explicar por sí solo los cambios en el comportamiento adolescente, los resultados vuelven a alimentar un debate que lleva años abierto en Estados Unidos: qué impacto real tiene la regulación legal del cannabis sobre el uso juvenil.
Un fenómeno que también aparece a nivel nacional
La situación de Colorado no parece ser una excepción.
Encuestas nacionales realizadas en Estados Unidos muestran que el uso de cannabis, alcohol y tabaco entre adolescentes se mantiene en niveles históricamente bajos.
Los datos más recientes indican que el uso de cannabis entre estudiantes secundarios continúa por debajo de los registros observados durante la década pasada.
De hecho, los niveles actuales de uso adolescente en Colorado se encuentran por debajo del promedio nacional reportado para estudiantes secundarios, que ronda el 17% según datos federales citados por las autoridades sanitarias del estado.
Un dato que sigue desafiando las predicciones
Más de una década después de que Colorado se convirtiera en uno de los primeros estados en legalizar el cannabis para uso adulto, las cifras continúan alejándose de uno de los principales temores expresados durante aquellos debates.
Si bien los investigadores coinciden en que todavía existen desafíos vinculados a la prevención y la salud pública, los datos más recientes muestran que la regulación no estuvo acompañada por un aumento del uso adolescente.
Por el contrario, los indicadores disponibles apuntan hacia una disminución sostenida tanto del uso como de la percepción de acceso entre los jóvenes.
Y aunque las causas detrás de esa tendencia siguen siendo materia de discusión, la experiencia de Colorado vuelve a aportar evidencia a un debate que ya lleva más de diez años desarrollándose en Estados Unidos.
Para quienes sostienen que la legalización necesariamente conduce a un aumento del uso adolescente, los números de Colorado vuelven a ofrecer un contrapunto difícil de ignorar.


