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Estados Unidos: Hawai avanza con un grupo de trabajo para estudiar terapias con psilocibina y MDMA

El Senado del estado de Hawai, Estados Unidos, dio un nuevo paso en el debate sobre el uso terapéutico de psicodélicos al aprobar un proyecto de ley que propone crear un grupo de trabajo dedicado a analizar cómo implementar tratamientos con sustancias como la psilocibina y la MDMA.

La iniciativa busca preparar al estado para un posible escenario en el que estos tratamientos reciban aprobación regulatoria a nivel federal en Estados Unidos. La propuesta legislativa plantea revisar la evidencia científica disponible, promover investigación clínica y desarrollar recomendaciones de política pública para un eventual programa terapéutico.

El proyecto fue aprobado por unanimidad en el comité de Salud y Servicios Humanos del Senado estatal y ahora continúa su recorrido legislativo.

Un grupo de trabajo para explorar terapias emergentes

La iniciativa legislativa, conocida como SB 3199, propone crear una agencia llamada Mental Health Emerging Therapies Task Force, un grupo de trabajo que funcionaría durante dos años con el objetivo de evaluar el potencial de terapias psicodélicas para tratar distintos trastornos de salud mental.

El proyecto parte de un diagnóstico claro: el estado reconoce que la crisis de salud mental es un problema urgente, particularmente entre veteranos, personal de emergencia y personas que han atravesado experiencias traumáticas. El texto del proyecto señala que el suicidio continúa siendo una de las principales causas de muerte prevenible y que resulta necesario explorar tratamientos seguros y eficaces respaldados por evidencia científica.

En ese contexto, la propuesta plantea revisar los avances científicos vinculados a terapias emergentes y evaluar cómo podrían integrarse de manera segura en el sistema sanitario local.

El papel de las terapias psicodélicas

El interés por estas terapias se apoya en desarrollos recientes dentro de la investigación clínica. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos ya otorgó la designación de terapia de vanguardia a tratamientos asistidos con psilocibina para depresión resistente y con MDMA para trastorno por estrés postraumático.

Esta categoría regulatoria se utiliza cuando una terapia experimental muestra resultados preliminares prometedores y podría representar una mejora significativa frente a tratamientos existentes.

Diversos estudios clínicos de fase avanzada han explorado el uso de psicodélicos en contextos terapéuticos controlados. En el caso del MDMA, la investigación se ha centrado especialmente en el tratamiento del trastorno por estrés postraumático, mientras que la psilocibina ha sido evaluada en depresión resistente al tratamiento, ansiedad asociada a enfermedades graves y otros cuadros clínicos.

Ante la posibilidad de futuras aprobaciones regulatorias o cambios en la clasificación legal de estas sustancias, el proyecto de ley sostiene que el estado debería comenzar a prepararse desde ahora.

Cómo estaría compuesto el grupo de trabajo

El proyecto prevé que el grupo de trabajo esté integrado por trece miembros provenientes de distintos ámbitos institucionales y profesionales.

Entre ellos habría representantes del Departamento de Salud estatal, la oficina del fiscal general, el programa de bienestar y resiliencia del estado y la facultad de medicina de la University of Hawaii at Manoa.

Además, el presidente del grupo podría invitar a especialistas y representantes comunitarios adicionales, incluyendo profesionales de salud mental con experiencia en trauma, expertos en regulación de sustancias controladas y miembros de organizaciones que trabajan con veteranos.

También se contempla la participación de representantes de organizaciones de salud nativas hawaianas y de personas con experiencia directa en contextos de trauma, como primeros respondedores o familiares cuidadores.

La presidencia del grupo estaría a cargo de un representante de la escuela de trabajo social y salud pública de la universidad estatal.

Objetivos y tareas del organismo

El grupo de trabajo tendría un mandato amplio orientado a preparar al estado para la posible integración de terapias psicodélicas en el sistema de salud.

Entre sus funciones principales se incluye analizar la literatura científica disponible sobre terapias emergentes y evaluar el estado actual de la evidencia. También deberá identificar oportunidades para ampliar la realización de ensayos clínicos dentro del estado y promover asociaciones de investigación entre universidades, centros médicos y otras instituciones académicas.

Otra de sus tareas será desarrollar programas de formación y certificación para profesionales de la salud que eventualmente participen en la aplicación de estas terapias. En paralelo, el grupo evaluará modelos regulatorios y experiencias implementadas en otras jurisdicciones, con el objetivo de identificar buenas prácticas en materia de seguridad, acceso y supervisión sanitaria.

El organismo también deberá elaborar un plan de implementación que permita integrar estas terapias en el sistema de salud estatal en caso de que reciban aprobación federal. Además, el grupo tendrá la responsabilidad de formular recomendaciones legislativas y administrativas que puedan facilitar la adopción futura de estos tratamientos.

La propuesta, por último, habilita la creación de grupos de trabajo específicos y permite convocar a expertos externos o contratar organizaciones especializadas para realizar tareas técnicas y de investigación.

Informes y plazos

El grupo de trabajo tendría un plazo de dos años para desarrollar su labor.

Durante ese período deberá presentar dos informes al poder legislativo del estado. El primero será un informe preliminar con hallazgos y recomendaciones iniciales, mientras que el segundo contendrá conclusiones finales y posibles propuestas legislativas.

El informe intermedio debería presentarse antes del inicio de la sesión legislativa de 2027, mientras que el informe final se entregaría antes del comienzo de la sesión de 2028. El proyecto también establece que el organismo dejará de existir una vez cumplido ese plazo.

Un proceso regulatorio complejo

La legislación aclara que la creación de este grupo de trabajo no implicaría transferir competencias regulatorias ni modificar las atribuciones de las agencias estatales encargadas de la regulación de sustancias controladas.

En particular, el Departamento de Salud y la junta estatal de farmacia continuarían siendo responsables de cuestiones como licencias profesionales, regulación sanitaria y control de sustancias.

El proyecto también contempla un mecanismo de coordinación con cambios regulatorios federales. Si alguna terapia considerada “vanguardia” por la FDA es reclasificada o autorizada a nivel federal, la junta estatal de farmacia debería adaptar su clasificación dentro de los 90 días posteriores a la publicación oficial del cambio.

El contexto nacional

La propuesta de Hawai se inscribe en una tendencia más amplia dentro de Estados Unidos, donde varios estados han comenzado a explorar marcos regulatorios para terapias psicodélicas.

Algunos estados han creado programas piloto, otros han impulsado grupos de estudio o marcos regulatorios para investigación clínica. En los últimos años, estados como Oregón y Nuevo México han avanzado con programas vinculados al acceso terapéutico a psicodélicos bajo distintos modelos regulatorios.

El debate también se ha intensificado a nivel científico. Revisiones académicas recientes sugieren que varios psicodélicos podrían ofrecer beneficios clínicos en determinados trastornos cuando se utilizan en contextos terapéuticos cuidadosamente supervisados.

Sin embargo, la evidencia sigue en desarrollo y muchos especialistas advierten que aún se requieren más estudios para comprender plenamente los efectos, riesgos y protocolos óptimos de tratamiento.

Qué puede pasar ahora

Tras su aprobación en el comité del Senado, el proyecto fue derivado al comité de Finanzas de la cámara legislativa estatal, donde continuará su proceso de evaluación.

Si finalmente se aprueba, Hawai se sumaría a la lista de estados que buscan prepararse para una posible nueva etapa en la medicina psicodélica.

El resultado final dependerá de múltiples factores, entre ellos el avance de la investigación clínica, las decisiones regulatorias federales y el desarrollo de marcos sanitarios capaces de integrar estas terapias de forma segura y accesible.

Mientras tanto, el debate sobre el potencial terapéutico de los psicodélicos continúa creciendo tanto en el ámbito científico como en el político.