El semillero rosarino Loco Yorsh suma dos nuevas opciones a Tienda THC: Satélite y Batekú, dos genéticas feminizadas y fotoperiódicas que comparten una característica central: una floración de alrededor de 45 días. Sin embargo, cada una apunta a perfiles diferentes, tanto por sus cannabinoides y efectos como por su comportamiento durante el cultivo.
Con más de 30 años de experiencia en cultivo, Loco Yorsh se presenta como un banco de semillas de cannabis de perfil old school, creado en Rosario, Santa Fe. Su búsqueda combina genética seleccionada y estabilizada a lo largo de años de trabajo con una característica que hoy resulta especialmente valorada: mantener parte de ese perfil clásico de las genéticas de antes, pero con tiempos de floración acordes a las necesidades actuales.
Tanto Satélite como Batekú fueron testeadas en ambiente controlado y en exterior, adaptándose cada una a distintas condiciones de cultivo. Ambas se comercializan en blisters de cinco semillas más una unidad adicional de garantía.
Satélite: una índica resistente al frío y cargada de resina
Satélite es una genética feminizada y fotoperiódica de predominancia índica. Su floración estimada es de 45 días y el ciclo completo ronda los 67 a 77 días: aproximadamente dos días de germinación, entre 20 y 30 días de vegetativo y unos 45 días de floración.
Uno de los rasgos que Loco Yorsh destaca especialmente es su capacidad para soportar bajas temperaturas. Frente a condiciones de frío, las plantas pueden modificar sus colores y desarrollar tonalidades características, algo que se suma a la estructura robusta de sus flores.
Los cogollos de Satélite son descritos como apretados, robustos y muy resinosos. Esa concentración de resina también la convierte en una genética especialmente interesante para realizar extracciones.
En cuanto a su perfil aromático, aparecen notas profundas de bosque y pino, mientras que el sabor se presenta como afrutado. El contenido declarado es de 22% de THC y 0,50% de CBD, con otros cannabinoides todavía a determinar.
El efecto señalado para la variedad es relajante, introspectivo e intenso, ideal para momentos de descanso, meditación y concentración en uno mismo.
La producción estimada se ubica entre 500 y 600 gramos por metro cuadrado en indoor y puede alcanzar hasta un kilo en exterior, aunque el propio semillero aclara que el resultado depende de factores como la técnica utilizada, el fotoperiodo y la experiencia de quien cultiva.
Por su capacidad de tolerar distintas técnicas de bajo y alto estrés, Satélite busca ofrecer margen de adaptación durante el cultivo. Su estructura puede alcanzar tamaños medianos y grandes y, aunque se adapta a distintas condiciones, Loco Yorsh señala al invernadero y al cultivo mixto como ambientes donde funciona especialmente bien.
Batekú: una sativa que necesita poco sol
Batekú comparte con Satélite el carácter feminizado y fotoperiódico y un período de floración cercano a los 45 días. Su ciclo completo estimado también se ubica entre los 67 y 77 días, considerando germinación, vegetativo y floración.
La diferencia aparece rápidamente en su perfil genético: Batekú tiene dominancia sativa y presenta un contenido declarado de 18% de THC y 4% de CBD. Su efecto se describe como mental, eufórico e inspirador.
Sus flores son compactas y robustas, con una particularidad visual: pueden desarrollar diferentes colores según las condiciones ambientales, desde verdes hasta tonalidades moradas y violetas.
En el perfil organoléptico predominan notas tropicales muy intensas y aroma a lima, mientras que el sabor se define como cítrico.
Uno de los aspectos más particulares de Batekú está relacionado con las condiciones de cultivo. El semillero señala que necesita poco sol, por lo que puede resultar una alternativa para espacios que no cuentan con una gran disponibilidad de luz solar. A esto se suma su resistencia a plagas y su capacidad para adaptarse a diferentes fotoperiodos.
La producción estimada ronda los 500 a 600 gramos por metro cuadrado, siempre sujeta a las condiciones de cultivo y al manejo realizado. Al igual que Satélite, puede desarrollarse con técnicas de bajo y alto estrés y presenta una estructura de tamaño mediano a grande.
Según Loco Yorsh, el invernadero y el cultivo mixto son ambientes especialmente adecuados para la genética. Sin embargo, la resistencia y capacidad de adaptación del cultivar permiten trabajar también en otras condiciones.
Satélite y Batekú de Loco Yorsh: dos perfiles, una misma búsqueda genética
Aunque Satélite y Batekú comparten tiempos de floración similares y una buena capacidad de adaptación, sus perfiles son diferentes.
Satélite se inclina hacia una experiencia más relajante e introspectiva, con predominancia índica, mayor porcentaje declarado de THC y flores particularmente resinosas. Su tolerancia a las bajas temperaturas aparece como uno de sus principales diferenciales.
Batekú, en cambio, se ubica del lado sativa, con una proporción mayor de CBD declarada y un perfil de efectos mental, eufórico e inspirador. Su resistencia a plagas y, especialmente, su capacidad para desarrollarse con poca exposición solar, amplían las posibilidades para quienes cultivan en espacios donde la luz natural es limitada.
En ambos casos, la propuesta de Loco Yorsh parte de una combinación entre genética de perfil old school y ciclos de floración relativamente cortos. El semillero, nacido en Rosario, señala que busca aportar al mercado variedades robustas, seleccionadas y estabilizadas a partir de años de trabajo con las plantas.
La trayectoria del banco también está acompañada por reconocimientos en copas: Satélite cuenta con tres premios, mientras que Batekú obtuvo dos.
Las dos variedades llegan a Tienda THC en presentaciones de cinco semillas más una unidad adicional de garantía incluida dentro del blister. Una forma de acceder a dos propuestas diferentes de un mismo semillero, con una característica compartida: plantas pensadas para adaptarse a distintas condiciones de cultivo sin resignar los rasgos que definen a cada genética.

