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@Caá Cannabis

Corrientes: Caá Cannabis distribuyó más de 400 frascos de aceite medicinal

La provincia de Corrientes avanza en el desarrollo de su propio programa público de cannabis medicinal a través de Caá Cannabis, una iniciativa estatal que articula producción, control sanitario e investigación científica. En las últimas semanas, el proyecto volvió a quedar en agenda tras la confirmación de que más de 400 frascos de aceite medicinal ya fueron distribuidos dentro del sistema de salud pública provincial.

Para comprender más en detalle el proceso que está llevando adelante la provincia, THC consultó a fuentes oficiales, que explicaron cómo se produce el aceite, qué controles se aplican, cómo se define el acceso de los pacientes y cuáles son las proyecciones del programa.

Caá Cannabis Corrientes es una política pública que busca garantizar el acceso seguro y gratuito al cannabis medicinal, bajo un esquema estatal, regulado y con respaldo científico, en línea con la Ley Nacional 27.350 y la normativa provincial vigente.

Cómo se desarrolla la producción de Caá Cannabis

La producción de Caá Cannabis se realiza de manera integral en el Centro Tecnológico para la Producción, CETEPRO, ubicado en la ciudad de Corrientes. Según indicaron las autoridades, todo el proceso se encuentra organizado bajo un sistema de gestión de calidad certificado por la norma ISO 9001:2015.

El circuito productivo comienza con el cultivo de variedades seleccionadas de cannabis, definidas en función de su perfil terapéutico. Estas plantas se desarrollan en ambientes controlados, donde se monitorean de forma permanente variables como la luz, la temperatura, la humedad y la nutrición. Desde el gobierno provincial aseguran que el manejo agronómico cumple estrictamente con las Buenas Prácticas Agrícolas.

Las fuentes oficiales detallaron que se trabaja con genética desarrollada localmente y que cada lote es seguido de manera continua desde la germinación hasta la floración, lo que permitiría garantizar uniformidad y trazabilidad en todo el proceso.

La cosecha se realiza en el punto óptimo de madurez, mediante selección manual de las inflorescencias. Luego, el material vegetal atraviesa un proceso de poscosecha que incluye secado, estacionamiento y preparación en salas con condiciones ambientales reguladas.

Una vez seco, el material se traslada al laboratorio dentro del mismo predio, siempre bajo protocolos estrictos de seguridad y trazabilidad, según indicaron las fuentes consultadas por THC. Allí se lleva adelante la descarboxilación controlada y posteriormente la extracción, mediante métodos estandarizados y solventes de grado farmacéutico. El proceso finaliza con la formulación del aceite medicinal, su envasado en frascos cuentagotas estériles y el rotulado correspondiente para su identificación y seguimiento.

Controles de calidad y ensayos antes de la distribución

El control de calidad es uno de los ejes centrales del programa. De acuerdo a la información oficial, cada lote de aceite medicinal es analizado conforme a la normativa vigente, con el objetivo de verificar su composición, seguridad e inocuidad.

Entre los ensayos que se realizan se incluyen análisis de concentración de cannabinoides, controles microbiológicos y estudios para detectar contaminantes como pesticidas, metales pesados y micotoxinas. También se evalúan parámetros fisicoquímicos y la homogeneidad del producto final.

Desde el Estado provincial remarcan que solo los lotes que cumplen con todos los requisitos técnicos y sanitarios son liberados para su distribución. Todo el proceso queda documentado y auditado, lo que permite asegurar la trazabilidad completa desde la semilla hasta el producto final, una condición clave tanto para los pacientes como para los equipos de salud.

Cómo se define el acceso de los pacientes al aceite medicinal

Actualmente, el acceso al aceite Caá Cannabis se realiza exclusivamente mediante prescripción médica dentro del sistema de salud pública. Son los profesionales médicos quienes evalúan cada caso clínico y determinan la indicación terapéutica correspondiente, explicaron las autoridades.

El programa tiene un enfoque sanitario y social. Según indicaron desde el gobierno correntino, se prioriza a pacientes que requieren este tipo de tratamiento y que no cuentan con alternativas terapéuticas accesibles. La distribución gratuita busca garantizar equidad en el acceso y se complementa con el seguimiento médico de cada paciente, dentro de los protocolos del sistema público de salud.

Mapa de la provincia con todos los centros de salud donde se entrega el aceite medicinal producido en Caá Cannabis Corrientes.

Un desarrollo en escala progresiva

En los primeros tres meses de funcionamiento, el gobierno correntino distribuyó más de 400 frascos de aceite medicinal. Según las autoridades provinciales, esta etapa inicial permitió validar el modelo productivo, los circuitos de calidad y la logística de distribución.

A partir de esa experiencia, el Estado provincial estaría trabajando en ampliar la capacidad productiva, tanto en volumen como en eficiencia de los procesos. Esto incluiría el fortalecimiento de las líneas existentes y la posibilidad de desarrollar nuevas formulaciones en el futuro, aunque desde el gobierno aclaran que estos pasos se darán de manera progresiva.

En una etapa posterior, el programa podría avanzar hacia la disponibilidad del producto en farmacias del sistema privado, siempre y cuando se cuente con las habilitaciones correspondientes y se completen los procesos regulatorios necesarios.

Articulación científica y cooperación técnica

La colaboración con organismos científicos y técnicos es otro de los pilares del proyecto. Instituciones como el INTA y la Universidad Nacional del Nordeste aportan conocimiento, asistencia técnica y respaldo científico en distintas etapas del proceso, desde el cultivo hasta la caracterización del material vegetal y la formación de recursos humanos.

En particular, el INTA cumple un rol relevante en el acompañamiento técnico en nutrición vegetal y manejo integrado de plagas, en articulación con la Estación Experimental Agropecuaria de Bella Vista, que cuenta con experiencia en cultivos bajo cobertura. Uno de los objetivos de este trabajo conjunto es desarrollar un manual de cultivo de cannabis medicinal adaptado a las condiciones agroclimáticas de la región.

A nivel internacional, Caá Cannabis mantiene vínculos con empresas y actores del sector, orientados al intercambio técnico y a eventuales esquemas de provisión futura, en la medida en que el marco regulatorio nacional brinde la seguridad jurídica necesaria.

Evaluación del impacto sanitario y próximos pasos

Para evaluar el impacto sanitario del programa, la provincia utilizará indicadores como la cantidad de pacientes alcanzados, la continuidad de los tratamientos, la regularidad en la provisión del aceite y el seguimiento clínico realizado por los equipos de salud.

Desde el punto de vista de la gestión, también se contemplan variables vinculadas a la calidad del producto, la trazabilidad de los lotes y la capacidad productiva del sistema.

De cara a los próximos 12 a 24 meses, las metas estarían orientadas a consolidar el programa provincial, ampliar el acceso dentro del territorio correntino y avanzar en el proceso de habilitación a nivel nacional. En ese marco, las autoridades prevén iniciar en 2026 los trámites correspondientes ante ANMAT, con el objetivo de habilitar una futura distribución en farmacias privadas de todo el país, como complemento del actual esquema público.